Ventajas y desventajas de los seguros médicos con copago

Muchos seguros médicos incluyen un copago, lo que significa que el asegurado debe pagar una pequeña cantidad de dinero en cada visita médica que realice. Este tipo de seguros presenta ventajas e inconvenientes.

Muchos seguros de salud incluyen un copago, o lo que es lo mismo, obligan al desembolso de una pequeña cantidad cada vez que el paciente acude al médico.

El copago no supone un desembolso muy grande de dinero, ya que suele oscilar entre los 3 y los 15 euros, pero a cambio la aseguradora ofrece un descuento en la prima anual a abonar. En otras ocasiones, la pequeña cantidad a desembolsar varía en función de qué tipo de atención médica o especialista estemos demandando.

También existen copagos progresivos, en los que a medida que vamos utilizando los servicios médicos se va aumentando el dinero que abonamos en cada uno de ellos, si bien esta fórmula no es la más utilizada por las aseguradoras. En otras compañías, existen ciertos colectivos que no tienen que hacer frente al copago, como las mujeres embarazadas o los niños pequeños, debido al uso frecuente que hacen de ciertos servicios considerados imprescindibles para su condición.

Los seguros con copago están cada vez más implantados en España y tienen como fin que no se produzca un uso abusivo de los servicios médicos por parte de las personas que tienen contratadas este tipo de pólizas. Las aseguradoras implantan el copago conscientes de que, al cobrar esta pequeña cantidad, el asegurado solo hará uso de la atención médica que necesite, sin que se produzcan abusos por el hecho de tener un seguro médico privado.

Los copagos consiguen, además de una pequeña rebaja en la prima a abonar, que el precio del seguro médico no se dispare año tras año, ya que a la compañía aseguradora le sale rentable que sus asegurados solo vayan al médico en caso necesario.

Desde el punto de vista del asegurado esta situación puede perjudicarle, de manera que el paciente no haga uso de los servicios médicos que le sean imprescindibles o no solicite una segunda opinión médica por la existencia de esta pequeña cantidad que tendrá que abonar en cada visita.

Por otro lado, el copago suele generar desconfianza ante la prescripción de pruebas por parte del profesional médico, ya que el asegurado se pregunta si realmente son necesarias o si existe detrás un beneficio económico para la compañía aseguradora o el propio médico.

En cualquier caso, cada vez son más las personas que apuestan por este modelo de atención médica, que incluso podría ser trasladado a la sanidad pública. En este ámbito, actualmente el paciente debe abonar parte de los productos farmacéuticos que consume en una cantidad que varía en función de su renta.

Si va a contratar un seguro médico, lo más conveniente es estudiar todas las posibilidades que ofrece el mercado para después escoger aquella que mejor se ajuste a su economía e intereses.