Préstamos de dinero entre particulares

El sector financiero está en el punto de mira como origen primigenio de una crisis de la que se siguen pagando las consecuencias (y lo que queda) con los préstamos de dinero. Sin embargo parece que es imposible acceder a la financiación sin su participación, la sociedad se ha organizado entorno a ellos para dar vía libre al desarrollo de negocios e ideas.

Sí y no. La necesidad está agudizando el ingenio y la posibilidad de acceder a préstamos entre particulares ya es conocida. Son operaciones que se han llevado a cabo desde hace años entre un determinado sector de inversores más especializados y que ahora se están extendiendo entre el público más general que se plantea la posibilidad de invertir su dinero así, a través de préstamos a otros inversores.

El funcionamiento en realidad es parecido al de los bancos, se presta dinero para recuperarlo con intereses. Los dos perfiles de participantes en las operaciones están claros: quienes buscan financiación y aquellos que la prestan. Los intereses se calculan en función del estudio personalizado que se realiza de cada solicitante y el riesgo de entrar en impago que presenta, además en base a esa radiografía se suele exigir, al igual que en el banco, un aval que sea una propiedad.

Lo más recomendable es recoger por escrito el acuerdo del crédito puesto que aunque sería suficiente con un contrato verbal, lo mejor es reflejarlo por escrito y si se trata de operaciones que están fuera del ámbito estrictamente cercano, lo mejor es asegurarse que se está tratando con profesionales. A la hora de registrar el contrato habrá que tener en cuenta a Hacienda, es necesario registrar ese documento y si se presta sin intereses no habrá tributación, sin embargo si se cobran intereses en la devolución de la cantidad prestada, esos intereses sí deben tributar al Fisco.

Para los inversores puede ser una opción interesante siempre y cuando sea una única parte de sus inversiones. Se suele alcanzar hasta una rentabilidad del 8% y lo primordial es asegurarse de que se confía en la buena gestión de profesionales. De hecho las plataformas que hay en internet que gestionan este tipo de préstamos entre particulares aprueban un bajo porcentaje de las solicitudes que les llegan (10 de cada 100). Se trata, en la medida de lo posible de evitar morosos por lo que normalmente las solicitudes se aprueban para perfiles muy solventes.

La máxima precaución que hay que tener ya se sea inversor o emprendedor que acude a pedir un préstamo es asegurarse de con quién se está tratando. Hay chiringuitos financieros que ofrecen duros a pesetas y milagrosos intereses que lo que deben conseguir es poner alerta a cualquiera. Hay que desconfiar de chollos y negocios millonarios, el préstamo entre particulares puede dar un interés interesante, pero previamente hay que confirmar que se está tratando con profesionales y no con algún espabilado que mañana haya huido del país con el dinero de unos incautos inversores que solo buscan dinero fácil.