Cómo ahorrar en el seguro de coche

Tener un coche implica asumir una serie de costes económicos obligatorios, entre ellos el del seguro. Gracias a la situación actual y el nivel alto de competencia que hay en el sector de los seguros es fácil hacerse a una buena póliza, y sobre todo de buen precio. Como está claro que con la coyuntura económica los clientes buscan el máximo ahorro, aquí se presentan unas claves para adquirir un seguro de coche económico.

De entrada, si la persona no tiene coche pero está interesado en adquirir uno, debe tener en cuenta que las cuotas de las pólizas de seguro estarán determinadas en función del tipo de vehículo que adquiera, pues entre más alto sea el riesgo de accidente, mayor será la cuota del seguro a pagar. Por ejemplo, los vehículos con mayor cilindrada implican un riesgo mayor, por lo cual la póliza será más costosa.

Por un lado, comparar distintas ofertas de seguros es sin duda la primera condición para encontrar una póliza barata, así que para hacerlo lo más útil es utilizar los comparadores de seguros. Últimamente ha crecido el número de páginas web orientadas a ofrecer comparativas de precios de seguros de coche en línea, y lo mejor de todo es que identifican la póliza más adecuada para el usuario de acuerdo a su perfil. De esta manera, el comparador solicita los datos personales, y luego ofrecerá las opciones disponibles que más se adecuan, así que el usuario podrá comparar las distintas condiciones y cuotas de una manera sencilla. Algunos de estos comparadores son Rastreador, Acierto, Seguros.es, entre otros.

Artículo relacionado: Bidphoria: la web del ahorro

En esta perspectiva, al conocer las distintas opciones, el cliente contará con la información necesaria para tomar la mejor decisión, y en caso de que ya cuente con una póliza pero desee renovarla, una buena estrategia es contactar a la aseguradora para solicitar un descuento al explicar la oferta de precios de otras compañías.

Otro aspecto a tener en cuenta es que las aseguradoras harán todo lo posible para que el cliente adquiera más servicios de los que realmente necesita. De este modo, hay que descartar las coberturas que no son importantes para que la póliza tenga un precio menor. En realidad, escoger las coberturas dependerá de los riesgos a los que esté expuesto el conductor y el coche; tampoco se trata de descartar coberturas que es probable que se lleguen a necesitar en el futuro.

Entre tanto, ser un buen conductor tiene su recompensa. La mayoría de entidades aseguradoras tienen en cuenta aspectos como el historial de los clientes, los años de experiencia como conductor o la antigüedad del carné, para ofrecer pólizas de menor precio, e incluso realizan concursos y premiaciones para los buenos conductores.

Cómo ahorrar dinero con la calefacción

El consumo de energía, ya sea de aire acondicionado o calefacción, dispara el coste de nuestras facturas energéticas en cuanto nos visita el peor tramo del verano o del invierno. Basta con ver los índices de consumo y comprobar cómo en 2013, por ejemplo, el consumo eléctrico aumentó un 10% en España durante la segunda semana de noviembre de 2013, cuando el frío se instaló en el país. De hecho, según un informe editado en 2012 por la Asociación de Ciencias Ambientales (ACA), alrededor de cuatro millones de españoles, el 10% de los hogares, sufren la denominada Pobreza Energética, que se alcanza cuando un hogar tiene que gastar más del 10% de sus ingresos en combustibles.

Existen una serie de medidas con las que se puede conseguir ahorrar una cantidad considerable de dinero a la hora de consumir calefacción. Entre ellas está el uso adecuado del termostato para regular la temperatura. Según la Organización de Consumidores y Usuarios de España (OCU) lo más aconsejable es mantener una temperatura de 20 grados durante el día y 16 grados durante la noche, ya que se puede ahorrar un 8% de energía por cada grado que se baja la temperatura, aseguran. La OCU tacha de mito que apagar la calefacción salga más caro que mantenerla encendida: Aunque al encenderla tendremos un pico de gasto, a la larga el ahorro se nota y merece la pena.

También puedes leer: Bidphoria: la web del ahorro

Bajar la temperatura a 16ºC durante la noche supone ahorrar un 13% respecto a mantener la calefacción encendida a 20ºC. Los paneles reflectantes de calor son láminas flexibles que se utilizan para que el calor rebote en su superficie y circule por el radiador en lugar de perderse en la pared. Si utilizamos paneles reflectantes de calor detrás de los radiadores podremos ahorrar entre el 10% y el 20% de energía, según señala la OCU. Muchas veces ocurre que se tiene potencia de más contratada. Si nunca nos han saltado los plomos sería conveniente estudiar la posibilidad de reducir la potencia contratada.

También es recomendable realizar una correcta aislación de la casa, mediante el sellado de posibles puntos de fuga de calor en ventanas, paredes y techos. Los sistemas que emplean resistencias para calentar suelen ser más ineficientes y caros que aquellos que no lo hacen, como las estufas de aceite. Además, en referencia al denominado calor azul (una serie de radiadores eléctricos de aluminio que usan aceite), la OCU insiste en que no figura entre las mejores opciones para calentar la vivienda. “En realidad es muy parecido a los clásicos radiadores eléctricos de aceite, pero con otros fluidos en su interior”.

Esto son sólo pequeños consejos que de poco servirán si no se tiene contratada la tarifa correcta de energía. Elegir una modalidad adecuada para nuestros hábitos de consumo podrá ahorrarnos mucho más de lo que pensamos. Para ello, la Comisión Nacional de Mercados y Competencia dispone de un comparador de diferentes precios ofertados por las compañías eléctricas en función de las necesidades de cada cliente.

Comportamiento del mercado internacional del arte durante la crisis

Además de batirse en duelo por el liderazgo de la economía mundial, Estados Unidos y China también pujan por imponer su ley en el mercado del arte, una tarta cuyo tamaño se ha reducido por culpa de la crisis.

El gigante asiático manejaba en 2006 el seis por ciento del sector a escala global; tardó cinco años en trepar a la cima, donde se instaló con 2011 al copar una de cada tres transacciones. Hoy, con una cuarta parte del pastel, es la segunda potencia, por detrás de Estados Unidos, que en 2012 adquirió el 33 por ciento del arte que se vendió en el planeta.

El tercero en discordia es Reino Unido (23 por ciento), principal comprador de arte del Viejo Continente. A años luz (cinco por ciento) le sigue Francia.

Puedes leer también: ¿Cómo asegurar cuadros de Picasso u otros artistas reconocidos?

El ranking, elaborado por la analista Clare McAndrew para la European Fine Art Foundation, arroja otro dato relevante: en 2012 el mercado se contrajo un siete por ciento con respecto al ejercicio anterior, nada sorprendente si se tiene en cuenta el oscuro panorama económico mundial.

Sin embargo, la recesión no es incompatible con los récords, que siguen rompiéndose en las subastas; el pelotazo más reciente lo ha protagonizado Francis Bacon, uno de los artistas modernos más cotizados. El tríptico que le dedicó a su colega Lucian Freud (convertido en 2008 en el pintor vivo más caro) se ha colado entre los cuadros más caros de la historia: 142 millones de dólares en una subasta en Nueva York, la pieza con el precio más alto por la que se ha pujado jamás fuera del mercado privado.

Artículo relacionado: Cuadros abstractos modernos: una forma de inversión para proteger nuestro patrimonio

¿Pero cómo es posible que una obra se dispare así en un contexto tan duro como el actual? En primer lugar, Francis Bacon es un veterano triunfador en las subastas; o lo que es lo mismo: comprar sus trabajos equivale a apostar al caballo ganador. No hay más que recordar que otro tríptico del genio angloirlandés fue adquirido por el magnate ruso Roman Abramóvich, que pagó 64 millones de euros. Por otro lado, no hay que olvidar que el mercado del arte no está en crisis estrictamente: solamente ha caído la apuesta por las jóvenes promesas, porque, como en cualquier otro negocio, las operaciones de riesgo no viven su mejor momento.

Conviene tener también presente que en 2012, mientras muchas naciones se retorcían, creció un cinco por ciento el número de ricos, lo que sentó a nuevos jugadores en torno al tapete dispuestos a invertir en un terreno con tantos valores seguros como el del arte: Picasso, Warhol, Rothko, Giacometti, Monet, el mismo Bacon… Nombres que transmiten confianza y que sin duda continuarán subiendo como la espuma.

Ley de Mecenazgo: ¿es el arte una inversión segura?

Los inversores lo saben: en época de crisis el oro es un valor seguro… ¡pero no el único! También lo es el arte, aunque con una gran diferencia: cualquiera puede invertir en oro con solo descolgar un teléfono, pero no todo el mundo sabe comprar un cuadro. Sí, para invertir en arte hay que conocerlo, incluso amarlo.

Dicen los coleccionistas que no adquieren obras como forma inversión; de hecho, las mas grandes y respetadas colecciones no suelen reportarles ingresos a sus dueños, sino todo lo contrario: las piezas hay que asegurarlas, cuidarlas, mantenerlas y, cuando las solicitan los museos, trasladarlas, pagar las tasas… He aquí el problema principal: la legislación española que regula el mercado del arte está anticuada y diluida en varias normas distintas, e impone tasas desorbitadas a la hora de mover las obras. Por ejemplo, cuando un coleccionista extranjero le compra un trabajo a una galería en nuestro país, tiene que pagar un IVA del 21 por ciento; por eso las ferias de arte españolas resultan menos atractivas para el inversor, quien, a la hora de hacerse con un Tapiès, por ejemplo, preferirá buscarlo en otro país donde la transacción sea más rentable, como Alemania, que aplica un impuesto 7 por ciento (aún por encima de la media europea, que se sitúa en el 3 por ciento).

Te puede interesar: ¿Cómo asegurar cuadros de Picasso u otros artistas reconocidos?

Una de las tareas pendientes del Ministerio de Cultura es la renovación de la Ley de Mecenazgo, a la que los coleccionistas le reclaman incentivos que les ayuden comprar arte de modo que incluso puedan liberar al Estado del papel que ha ejercido hasta ahora. Si la adquisición de obras fundamentales para la cultura española, como un Velázquez que sale a subasta, la realiza un inversor privado con ayuda pública a cambio de que termine exponiéndola tras su muerte en una colección estatal, todo el mundo gana. Solo hace falta esa ley que motive a más amantes del arte a invertir.

El presidente del Gobierno apuesta por esta fórmula; así lo manifestó Mariano Rajoy en su primera visita oficial al Museo del Prado, con motivo de la magnífica donación que le hizo José Luis Várez Fisa a la pinacoteca. Era la primera vez que una colección privada del tamaño y la calidad de la de Várez Fisa se entregaba desinteresadamente a un centro público. La recompensa: una sala (única en su especie) con el nombre del mecenas. Se trata de una iniciativa habitual en países anglosajones, una fórmula que conviene seguir aplicando para que, en tiempos en los que no hay dinero público para la cultura, sean otros los que, con el mismo amor e idéntica vocación de servicio público, lo hagan desde el ámbito privado.

El negocio del arte durante la crisis económica

Uno podría pensar que, con la actual coyuntura económica, el negocio de vender y comprar obras de arte no pasa por sus mejores momentos. La afirmación, sin dejar de ser cierta, quizás es un poco excesiva, teniendo en cuenta que el sector generó, durante el año 2012, alrededor de 43.000 millones de euros, según el Informe de la Tefaf del mercado del arte de 2013.

La cifra, a pesar de todos los ceros, supone un descenso del 7% con respecto a 2011 y un 30% menos en comparación a 2007, último año de apogeo y esplendor de este negocio, cuando se generaron 48.000 millones de euros. Aunque Estados Unidos ha recuperado el primer puesto tras serle arrebatado en 2011 por China, tanto el país asiático como Brasil suponen serios aspirantes en la lucha por encabezar la cima de este ranking en el que lo más valorado no es tanto la belleza como su valor monetario. Y eso, como todo, es tan relativo que uno nunca sabe cuál puede ser el siguiente bombazo.

Te puede interesar: ¿Cómo asegurar cuadros de Picasso u otros artistas reconocidos?

El informe, basado en datos de más de 400.000 organismos culturales, museos, galerías, particulares y casas de subastas, señala datos interesantes, como la alta rentabilidad de todo el arte producido después de la Segunda Guerra Mundial, ya que “minimizan riesgos” y concentran el 43% del total del dinero manejado en ventas.

El descenso del volumen de ventas en China es el dato más llamativo del documento según los expertos, con un descenso del 24,6% y unas ventas de 10.600 millones de euros. Un descenso que se ha producido por la “desaceleración en el crecimiento económico y las restricciones de liquidez” de la economía del país, sostiene la autora del informe, así como la “reducida cantidad de obras de arte de alta calidad y sus precios elevados”.

Artículo relacionado: Cuadros abstractos modernos: una forma de inversión para proteger nuestro patrimonio

Estados Unidos concentra un 33% del total del negocio con 14.200 millones de euros. Le siguen China (25%) y Reino Unido (23%). Después, un gran abismo hasta el 5% de Francia o el 3% de Alemania. Hoy por hoy, el negocio del arte es cosa de tres potencias. En España, los datos aún son anecdóticos. Según datos del Instituto de Comercio Exterior, la venta de arte español creció un 13% en el último año y un 25% en tres años, siendo Estados Unidos, Suiza y Brasil sus principales países compradores.

Por último, hay que tener en cuenta el interesante e ilegal universo del arte robado. Según ‘The New York Times’, la Interpol tiene un listado de 40.000 obras que han sido sustraídas, mientras que el de Scotland Yard sube hasta las 57.500. La empresa privada británica Art Loss Register (Registro de Obras de Arte Desaparecidas) contabiliza hasta 350.000. Según Robert Wittman, fundador del equipo de robo de arte del FBI en declaraciones a la BBC: “Nueve de cada diez veces, los robos de este tipo son llevados a cabo por personas u organizaciones criminales que aunque tienen la capacidad para cometer el delito, pero que luego no pueden vender las pinturas”.

Banco Mare Nostrum: ¿qué se esconde detrás de sus oficinas?

La historia de Banco Mare Nostrum (BMN) es la historia de cómo sobrevivir y no morir en el intento. La entidad se constituyó el 22 de diciembre de 2010, y un día después recibió 915 millones de euros por parte del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB). Pero lo cierto es que, hasta junio de 2011, no inició su actividad. Ese mes, las cuatro cajas de ahorros fundadoras (Cajamurcia, Caixa Penedès, Caja Granada y Sa Nostra) decidieron llevar a cabo un proceso de segregación por el cual transmitían su negocio financiero (cartera de clientes, activos, empleados, red de oficinas…) a BMN.

En noviembre de 2012 saltaron a la palestra problemas de tesorería y deuda que afectaban seriamente a la entidad, lo que dio lugar a que se planteara una disminución de sus activos. Ese mismo mes, Banco Sabadell adquirió el negocio de BMN en Cataluña y Aragón, operado bajo la marca Caixa Penedès. Un mes después, Bruselas aprobó un plan de reestructuración para la entidad, en el que establecía que en el año 2017 BMN deberá reducir su tamaño en un 40% con respecto a 2010, y también deberá salir a bolsa antes de esa fecha.

Te puede interesar: Barclays Bank: mucho más que un banco online

En marzo de 2013, el FROB inyectó 730 millones de euros a BMN, procedentes del sonadísimo rescate europeo a la banca española. A partir de ese momento, el Estado se hacía con el 75,86% de las acciones del banco. El resto, quedaba en manos de las cuatro cajas fundadoras. Recordemos que BMN pertenece al denominado Grupo 2, junto con Liberbank, Ceiss y Caja3, compuesto por bancos procedentes de grupos de antiguas cajas, que si bien no han tenido que ser nacionalizadas, sí han necesitado ayudas públicas.

En junio de 2013, la entidad presentó sus resultados económicos (sus beneficios se redujeron un 20% con respecto al primer semestre de 2012) e informó que había completado su proceso de reestructuración. Desde su constitución hace 3 años, BMN ha reducido sus activos (que han pasado de 69.540 millones de euros en diciembre de 2010 a 52.893 millones en junio de 2013) y ha recortado el número de oficinas en un 50%.

Artículo relacionado: Banesto: credibilidad de los particulares y empresas después del mandato de Mario Conde

En este proceso de ajuste, BMN ha alcanzado un acuerdo con los representantes de los trabajadores que contempla una serie de medidas de flexibilización interna, modificación de las condiciones de trabajo y movilidad geográfica, y el cierre de algunas oficinas, limitado, principalmente, a zonas no estratégicas. En la última Junta general de Accionistas de la entidad, su presidente, Carlos Egea, aseguró que, una vez culminada la reestructuración, la prioridad será facilitar el crédito a las familias, a las empresas y a los emprendedores.

Participaciones preferentes: todo lo que debes saber al invertir en acciones preferentes

Participaciones preferentes. Es otro de los conceptos que hemos oído hasta la saciedad en los últimos tres años. Conocer lo que implica este tipo de inversión ya es otra cosa. Las consecuencias las sabemos: miles de afectados por culpa de las malas artes de los bancos.

La directiva Mifid (Mercado de Instrumentos Financieros), creada por la Unión Europea, no ha sido respetada por los que debían hacerlo: los bancos. Según esta, los clientes debían dividirse entre los especialistas económicos, aquella gente y grandes empresas que conocieran perfectamente cómo funcionaban los distintos tipos de participaciones o el riesgo que corrían, y los minoristas, a los que debían proteger al máximo. Por lo que se debía asesorar y buscar el beneficio de los clientes teniendo en cuenta su dinero y su situación. Pero nada más lejos de la realidad: los débiles han sido los más afectados. Una gran mayoría de los perjudicados han sido los clientes de toda la vida: la sucursal a la que le habían confiado sus ahorros, la de siempre, les recomendó este tipo de inversión y firmaron con los ojos cerrados, sin saber las consecuencias.

Artículo relacionado: Bankia: preferentes e inmobiliaria, la historia de un derrumbamiento bancario

Una forma de financiación de los bancos muy ventajosa para ambas partes, aunque solo en apariencia. Los clientes depositan dinero en participaciones preferentes (muchos, la mayoría de sus ahorros) y la entidad puede disponer del dinero a su antojo, porque el contrato que se firma no caduca. A cambio, por las molestias, unos intereses muy altos para el cliente en el momento en el que quiera hacer el canje. Eso cuando aún la situación era buena. Cambió el panorama, bajaron los intereses y la devolución prometida si al banco le salía rentable la jugada no llegó nunca. Y la institución que garantiza que se recupere el dinero en caso de quiebra u otros supuestos, el Fondo de Garantía de Depósitos, no actúa con las preferentes (en los bancos que se han nacionalizado ha tenido que responder para que los afectados recibieran su dinero).

En cuanto a la manera de recuperar los ahorros, se han visto fundamentalmente dos: el canje y el arbitraje. En el primero, es el propio banco quien se ocupa de proponer un acuerdo. Son acciones que luego pueden venderse para conseguir el dinero en efectivo. Casi todos los que firmaron este cambio han perdido parte de lo invertido. Con los bancos que han sido intervenidos por el Estado se ha propuesto el arbitraje (Bankia, Novagalicia Banco, Catalunya Banc). Así que los que deseen recibir lo que han depositado en las preferentes tienen que solicitarlo, se estudia su petición y una empresa auditora revisa el caso para dar la razón al banco o al cliente. Con respecto a esta vía, es muy importante tener en cuenta que no habría posibilidad de acudir a la justicia para resolver el conflicto.

Sería bueno tener presente que invertir en preferentes conlleva mucho riesgo porque, dependiendo en gran parte de los beneficios que obtenga el banco, veremos recompensado el dinero depositado en las participaciones. Cuanto más alto sea el interés que ofrecen por ellas, más peligro tiene. Por eso, la Comisión Nacional de Valores del Mercado cataloga las preferentes como valor complejo y ha admitido que el comercio de este producto ha sido manipulado para atraer clientes que no eran conscientes de dónde ponían su dinero.

¿Qué son las acciones liberadas?

Las acciones representan una porción proporcional del capital social que compone una sociedad anónima. Sus poseedores, por tanto, son socios propietarios de la sociedad, denominados accionistas que, dependiendo de la proporción de participación que hayan comprado, tendrán unos determinados derechos y obligaciones en la sociedad. El rendimiento de su inversión irá ligado a la evolución de la cotización de sus acciones y al reparto de beneficios de la sociedad.

En rasgos generales, existen dos tipos de accionistas. Los llamados accionistas de referencia que cuentan con un porcentaje de participación que les permite intervenir o influir en la gestión de la empresa. Y los accionistas minoritarios, es decir, aquellos que tienen escasa o nula capacidad de influir en la compañía, a no ser que se agrupen.

Artículo relacionado: Banco de Santander, el coloso financiero español

Al igual que existen diferentes tipos de accionistas, cada sociedad anónima puede emitir distintos tipos de acciones que otorgan al inversor distintos tipos de derechos u obligaciones. Entre ellas, se encuentran las acciones liberadas.

Este tipo de acciones, conocidas en inglés como bunus share, tienen la particularidad de que son emitidas sin obligación de ser pagadas por el accionistas ya que fueron abonadas con cargo a los beneficios que figuraban en el patrimonio social de la empresa. Y es que existen momentos en los que la sociedad decide hacer una ampliación de capital y, para ello, emite acciones nuevas en compensación con las reservas acumuladas, por lo que los accionistas no deben desembolsar nada. A este tipo de acciones se las conoce como acciones totalmente liberadas, es decir, totalmente gratuitas.

Sin embargo, cuando las reservas no son suficientes par satisfacer el aumento de capital, una parte de dicho aumento sí que debe ser aportado por el accionista. En este caso, se las conoce como acciones parcialmente liberadas.

Quizás te interese: Bankia: preferentes e inmobiliaria, la historia de un derrumbamiento bancario

Pongamos un ejemplo. A finales de los noventa, Telefónica modificó la política de remuneración a sus accionistas sustituyendo el reparto de dividendos en efectivo por ampliaciones de capital liberadas. Estas operaciones se realizaron con cargo a las reservas de libre disposición, es decir con cargo a los beneficios generados en ejercicios anteriores. De esta forma, por cada 100 acciones que tenía un inversor, la compañía regalaba dos sin pagar nada.

Por otro lado, también existe la modalidad de que, en lugar de hacer nuevas emisiones de acciones, la ampliación de capital puede realizarse por elevación del valor nominal de las acciones ya existentes.

¿Qué son las acciones cambiarias?

Las acciones cambiarias son actuaciones legales o demandas que puede llevar a cabo el propietario de un título valor, el llamado tenedor, sobre el pagador, si se dan tres circunstancias. Esas condiciones son que dicho título, ya sean acciones, cheques, letras de cambio o pagarés, no se paga total o parcialmente en el momento de su vencimiento; si no es aceptado o si se produce la quiebra o la suspensión de pagos del librado, es decir de la persona o sociedad sobre la que se emite una orden de pago.

Te puede interesar: Blue Chips: las mejores acciones para invertir de forma segura

En resumen, la acción cambiaria es simplemente exigir los derechos incorporados a un título valor por medio de una demanda. Pongamos un ejemplo: Manolo decide hacerle un préstamo a Juan. Este firma una letra de cambio, es decir, una orden de pago como aceptante u obligado directo. Sin embargo, cuando llega la fecha de vencimiento de dicha letra y Manolo va a cobrarle a Juan, éste no le paga. Es entonces cuando Manolo puede iniciar una acción cambiaria por falta de pago. Otro tipo de acción cambiaria sería, por ejemplo, el derecho de reclamar el pago de los dividendos con base a las acciones que uno tenga.

Normalmente, este derecho se realiza a través del llamado proceso ejecutivo regulado por el código de procedimiento civil que, como su nombre indica, lo que busca es hacer cumplir al deudor con su obligación de pago.

¿Qué son las acciones al portador o bearer shares?

En una sociedad anónima, se conoce como acciones al portador o bearer shares aquellos títulos en los que no figura el nombre del propietario y únicamente su posesión acredita la participación en una sociedad. Por lo tanto, son títulos libremente transferibles, es decir, el traspaso de un dueño a otros se reduce a la entrega del título por lo que, al evitar cualquier tipo de burocracia o intermediarios, no queda rastro a nivel administrativo de dichos traspasos y evita, por ejemplo, pagar el impuesto de transmisiones.

Los bearer shares se diferencian de los títulos nominativos precisamente por ese carácter anónimo y confidencial. En el caso de las acciones nominativas, el propietario debe estar plenamente identificado y para realizar cualquier transmisión es necesario hacer una cesión formal que quede registrada en el libro de registro de los accionistas que tienen la sociedad.

Ahora bien, aunque aparentemente las acciones al portador parezcan mucho más ventajosas que las nominativas por su fácil traspaso y su confidencialidad, existen una serie de inconvenientes para los accionistas que dispongan de estos títulos.

Te puede interesar: Bolsas y Mercados, mucho más que el IBEX-35

Debido a su opacidad, las acciones al portador son polémicas puesto que pueden ser usadas para evadir impuestos, blanquear u ocultar capitales. De ahí que estén altamente cuestionadas por organismos internacionales como, por ejemplo, la OCDE (la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico) que, en su lucha contra el blanqueo de capitales y la evasión fiscal, ha ejercido presión sobre los gobiernos de determinados países para evitar ser incluidos en las listas de paraísos fiscales. Un ejemplo es Panamá, cuyo gobierno, en su esfuerzo por mejorar la imagen del país en su lucha contra el fraude fiscal, está tramitando una ley que, en dos años, inmovilizará las acciones al portador.

Por lo tanto, el principal obstáculo al que se enfrentan los titulares de acciones al portador es, precisamente, su mayor control judicial. De hecho, cada vez más bancos son reticentes a aceptar cuentas de acciones al portador, mientras que otros exigen conocer el nombre del titular con el fin de evitar perder el control de las transacciones. Pero, como en todo, hecha la ley, hecha la trampa. Aunque este tipo de acciones están en desuso, existen artimañas para evitar las trabas legales como, por ejemplo, crear falsos titulares. Los conocidos como “nominee director”. Pero eso, es otra historia.