Inversiones rentables extranjeras

Aunque nos parezca increíble parece que fuera de nuestras fronteras en ocasiones confían más en nosotros que nosotros mismos. Muchas empresas han decidido invertir en España, y uno de los motivos principales además de nuestro potencial, ha sido la bajada de los precios provocada por la crisis económica.

Hoy os contamos cuales han sido las principales inversiones rentables extranjeras en España:

Bill Gates invierte en FCC: El fundador de Microsoft, Bill Gates, adquiría por 113 millones de euros, un 6% de la compañía.

Georges Soros invierte también en FCC: El multimillonario inversor húngaro compraba el 3% de FCC por una cantidad superior a los 60 millones de euros.

Carlos Slim invierte en Gas Natural y en inmuebles: El millonario mexicano compró el 0,5% de Gas Natural Fenosa. Y además tras el pago de 428,2 millones de euros, se hacía dueño de los inmuebles ocupados por las oficinas de Caixabank.

Sigma apuesta por Campofrío: El 44,5% del capital social de la empresa cárnica, era adquirido por Sigma.

Banesco compra Novagalicia: Con una oferta de 1.003 millones de euros y la entidad venezolana controla el 88, 3% de la entidad gallega.

Temasek compra la autocartera de Repsol: Repsol vente su autocartera, un 5% de su capital social, a un fondo inversor de Singapur, Temasek. La operación realizada ascendía a la cifra de 1.036 millones de euros.

NTT Data Corporation adquiere Everis: Por una oferta de 559 millones de euros. El grupo español de consultoría y proveedor de servicios era adquirido por la empresa japonesa.

Pemex compra el astillero Barreras: La petrolera mexicana adquirió el 51% del atillero por un valor de 5,1 millones de euros.

Europa Triton Partners compra Befesa: Abengoa vende su filial medioambiental Befesa, por 1.075 millones de euros.

Santander vende su gestora de activos: La gestión de activos del Santander (Santander Asset Management, SAM) fue cedida en su 50% por 2.047 millones de euros a dos entidades de capital riesgo, Warburg Pincus y General Atlantic.

Todas estas operaciones son una prueba de como poco a poco España está recuperando la confianza del comercio, empresas y empresarios extranjeros. Una muestra más por la que podemos empezar a pensar que el fin de la crisis aunque todavía lejano, está sin embargo mucho más cerca de lo que imaginamos.