Cómo ganar dinero con tus fotografías

No es necesario ser un fotógrafo profesional para sacar algún rendimiento económico de tus fotografías al saber cómo ganar dinero. Todos, profesionales o no, atesoramos en lo más profundo de nuestros discos duros un sinfín de instantáneas que quizás no sean las más brillantes pero que, aunque aún no nos lo creamos, pueden ser del interés para alguien. Para dar salida a ese tipo de material existen las webs de fotografía de stock. Estas páginas, a las que recurren gran cantidad de empresas, ya sean revistas, empresas de publicidad o cualquier organización que necesite contenidos gráficos para ilustrar una información, pagan al fotógrafo una determinada cantidad por cada fotografía vendida. Ahora bien, no vale cualquier tipo de imagen.

Las webs líderes de fotografía de stock son en la actualidad Getty Images y Istock Photo. A ellas pueden acceder tanto personas interesadas en adquirir imágenes como en vender. Para convertirse en lo que ellos denominan contribuidor es necesario leer una voluminosa sección de información y requisitos y luego pasar un examen tipo test que certifique que de verdad hemos comprendido el funcionamiento y las necesidades de la web. Por último, es necesario enviarles una prueba de nuestro trabajo para obtener el sí definitivo. Una vez somos aceptados, podemos subir tantas imágenes como queramos, siendo vital que las etiquetemos y nombremos correcta y exhaustivamente para que cualquier posible comprador pueda encontrarla.

Estamos hablando de prácticamente cualquier tipo de imagen. Desde la fotografía de un cartón de leche a la representación de conceptos como la felicidad o ideas como, por ejemplo, liderazgo, ambición o ternura. La clave está en ponerse en la mente de las empresas que requieren este tipo de imágenes y que, por motivos de derechos de autor, están obligadas a no robarlas de ningún sitio y a pagar su coste. Indudablemente, esto significa que nuestras instantáneas han de tener un mínimo de calidad, traduciéndose esto en que deben estar correctamente iluminadas, carecer de desenfoque y ruido, un color correcto y un encuadre intencionado. También, además de en la prueba de acceso, cada imagen subida es evaluada por un comité de expertos que se encarga de dar el sí final, por lo que tardan varios días en estar disponibles para los compradores.

Los precios varían en función del tamaño del archivo, desde los pocos euros a 300 o 400 euros para tamaño póster. Lógicamente, el fotógrafo no se lleva más que un pequeño porcentaje de la venta, que suele estar entre el 15% y el 40% del precio del archivo. Otra variable muy importante es la exclusividad: si ofertamos nuestras fotografías en una sola web obtendremos mayores beneficios que si las tenemos a la venta en varias. La cantidad de webs de fotografía de stock es considerable: Depositphotos, Bigstockphoto, Shuttertock… basta con hacer una búsqueda rápida en Google, desempolvar y poner bonitas nuestras fotografías de, por ejemplo, paisajes que visitamos en nuestras últimas vacaciones y esperar. Sobre todo esperar, porque sólo en Istockphoto hay más de 20 millones de imágenes alojadas.