Dónde encontrar los mejores chollos de coches de segunda mano

¿Quién tiene un coche tiene un tesoro? Pues siento decirle que no tanto… Sabrá que en cuanto las cuatro ruedas de su vehículo pisan la carretera, comienza a perder valor. Es cierto que es cómodo, soluciona más de un problema de transporte y nos permite un desplazamiento libre. De un tiempo a esta parte también hay quien lo pone como aval para solicitar un préstamo. La crisis está haciendo que refloten viejas ideas de empeño disfrazadas con palabras bonitas. Es el empeño de toda la vida, hay empresas en las que usted lleva su coche, le dan un determinado dinero por él y después podrá recuperarlo, además le dirán que “con toda facilidad, después de pasar el bache usted viene y lo recoge de nuevo, no se preocupe, recupera su vehículo y obtiene un dinero extra”. Las prisas son malas consejeras y la desesperación por conseguir dinero también y de eso se aprovechan algunas empresas.

Si se está planteando empeñar su coche es porque no tiene muchas más salidas, el banco probablemente ya no le conceda préstamo y la crisis ha llegado también a los bolsillos de sus familiares y amigos. Bien, antes de nada recuerde que nadie la va a dar duros a pesetas. Las empresas de préstamos por depósito de vehículos le van a dar un porcentaje del valor que tenga su coche. Primera cuestión… ¿Quién establece cuánto vale su coche? La mayoría de las empresas se guían por el baremo que establece la patronal, la Asociación Nacional de Vendedores de vehículos Ganvam. Pero fíjese que sea así, no está de más comprobarlo. Hay factores que influyen en la tasación como el modelo, los años que hace que compró el coche y si lo ha utilizado hasta para ir a comprar el pan, el rodaje del vehículo. Fíjese en qué porcentaje del valor por el que lo tasen le van a dar porque varía. Y sobre todo mucho cuidado con el plazo que le dan para recuperarlo y los intereses que va a tener que pagar. Porque el dinero fácil… Nunca suele ser tan fácil. Y esto es algo al nivel de los ayuntamientos corruptos que campan a sus anchas por España.

Imagine que le dan tres meses de plazo y ha de pagar un interés del 20%. ¿Está seguro que en tres meses su situación habrá mejorado tanto como para poder devolver lo prestado, los intereses y recuperar así el coche? Las empresas hacen su negocio además de con los intereses que le cobran, que según la jurisprudencia existente en ocasiones son usura, con los propios coches. La psique humana hace que nos dejemos llevar por la esperanza y pensemos que en ese tramo de tiempo –los tres meses del ejemplo- todo va a cambiar. Por desgracia no siempre es así y transcurrido ese tiempo, la empresa se queda con su coche por un precio muy ventajoso y por lo tanto si lo vende, va a sacar un buen beneficio al comprar un coche por internet.

Mucho cuidado con este tipo de préstamos porque el plazo de recuperación del vehículo varía en cada empresa así como los intereses que vamos a pagar y el porcentaje de tasación que nos van a dar como préstamo. Piense con la cabeza fría si realmente le va a ser rentable o va a tapar un agujero pero se va a quedar sin coche y por un valor más bajo del que hubiera obtenido si realmente lo hubiera vendido.