Bingos y casinos online, un negocio “made in Gibraltar”

¿Cuál es el epicentro mundial del juego y las apuestas? Las Vegas. Pero fuera de ese lugar, en EE. UU. hay verdaderas luchas de poder por aprovecharse del beneficio que da el negocio de las apuestas y el juego online. ¿Por qué? Porque en la primera economía del mundo no hay una ley conjunta federal que regule este tipo de juegos. Durante años EE. UU. se ha debatido entre regular y abrir la puerta a todo este mundo, con los beneficios que ello conlleva, o cerrarla por preceptos morales. Al final estamos en tierra de arenas movedizas, con estados donde se puede jugar a algunos juegos pero no se puede apostar con dinero real, con prohibiciones taxativas para el juego online, con timbas a escondidas –como antaño pero en la red– y posibilidad de llevarse una multa… La situación legislativa es complicada en EE. UU.

Como el ser humano es un animal de comportamientos repetitivos, las compañías ligadas al juego online han buscado la alternativa para sacar partido a los casinos y bingos online, porque el juego sigue siendo un suculento negocio. Y si se pagan menos impuestos… ¡mejor será!

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Así las cosas, después de dar el salto y cruzar el Atlántico las empresas vinculadas al juego llegaron a Europa, y ¿para qué tributar a dos dígitos si pueden hacerlo de forma legal al 1%? El paraíso se llama Gibraltar y es foco de atención no solo de este tipo de empresas: multitud de ciudadanos de la zona colindante cruzan al peñón para montar sus negocios y tributar allí. Los grandes operadores de apuestas online tienen mayoritariamente su sede en Gibraltar, pero también se han desplazado hasta otros lugares, como Malta, por la misma razón de la fiscalidad ventajosa.

Reino Unido estaría preparando un cambio legislativo para incrementar la fiscalidad en el peñón y evitar así que más de dos decenas de empresas ligadas al juego elijan Gibraltar como sede. También habría que ver cómo afecta esta medida a la población de la zona, porque más del 10% estaría vinculada en sus empleos a la industria del juego por Internet.

Sea como sea, el negocio de las apuestas, casinos y bingos existe, y está ahí nos guste o no. Sería necesario un control para que empresas del ámbito offline y online tuvieran el mismo seguimiento, puesto que de lo contrario se podrían dar situaciones de competencia desleal. Precisamente por este camino fueron las acusaciones que hizo la casa de apuestas española Codere contra una gran casa de apuestas que patrocinó al equipo más blanco de la liga.

Al final es necesario estudiar todas las aristas legales que tienen una vinculación con el juego y las apuestas, porque si dejamos la puerta un poco abierta… se escapa el gato. Si la Ley no obliga a las empresas que operan en España a tener sus servidores en nuestro país, es más complicado comprobar si sus cifras de beneficio son las que dicen que son y hacer un control de datos sobre sus actividades.

Y atentos, que el último conflicto del verano pasado con que si se habían tirado bloques de hormigón para entorpecer a los pescadores, que si las viejas rencillas…. Serán viejas las rencillas, pero los motivos podrían ser de lo más modernos: conseguir tirar un cable para garantizar el potente acceso a Internet de las empresas del peñón. Teorías conspiranoicas no van a faltar en ningún caso.