Bankinter: diferencias entre cuentas para particulares o empresas

En plena crisis, bancos y cajas compiten entre sí para captar nuevos clientes. Bankinter siempre ha optado por el negocio de la banca online, pero la aparición de nuevas entidades que ofrecen productos similares les ha obligado a ampliar las ventajas que ofrecen sus cuentas para empresas y particulares.

Tal y como su nombre indica, una cuenta de empresa va dirigida a aquel empresario que quiere gestionar las cuentas de su negocio de una manera sencilla. En cambio, las cuentas dirigidas a particulares ofrecen una alta rentabilidad por el dinero que se deposita en ellas y no cobran comisiones de mantenimiento siempre y cuando se domicilie la nómina, la pensión o se ingresen 633 euros mínimos cada mes como autónomo.

La cuenta de empresa tiene un coste de 45 euros anuales de comisión y unos 7 euros al mes para tener acceso a la web que gestiona las cuentas del negocio. Entre otras operaciones, esta cuenta permite domiciliar las nóminas de los trabajadores, pagar impuestos y seguros sociales, solicitar línea de avales y recibir cobros. Por su parte, la web de gestión ofrece todo tipo de herramientas de organización, como la posibilidad de solicitar auditorías, consultar el detalle de los recibos impagados o pedir talonarios de cheques y pagarés sin tener que desplazarse a la oficina de Bankinter. Además para aquellos empresarios que tengan varios negocios, esta cuenta ofrece la posibilidad de agruparlas todas en una y simplificar las gestiones.

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En las cuentas particulares, ya sea para asalariados por cuenta ajena o propia, el gancho está en ofrecer una alta rentabilidad a los nuevos clientes y comisiones muy bajas. Por ejemplo, tanto en la Cuenta Nómina como en la Cuenta Profesional, se ofrece una rentabilidad del 5% TAE el primer año y un 2% el segundo hasta un saldo máximo de 5.000 y mínimo de 1.000 euros al mes sin tener que pagar ninguna comisión ni por mantener la cuenta ni por realizar transferencias nacionales a través de internet. Tampoco hay comisiones por tener o usar una tarjeta de crédito. Además, para aquellos empresarios que tengan varios negocios, esta cuenta ofrece la posibilidad de agruparlas todas en una y simplificar las gestiones.

En las cuentas particulares, ya sea para asalariados por cuenta ajena o propia, el gancho está en ofrecer una alta rentabilidad a los nuevos clientes y comisiones muy bajas. Por ejemplo, tanto en la Cuenta Nómina como en la Cuenta Profesional, se ofrece una rentabilidad del 5% TAE el primer año y un 2% el segundo hasta un saldo máximo de 5.000 y mínimo de 1.000 euros al mes sin tener que pagar ninguna comisión ni por mantener la cuenta ni por realizar transferencias nacionales a través de internet. Tampoco hay comisiones por tener o usar una tarjeta de crédito.

También están dirigidas a particulares la “Cuenta para banca privada”, que permite centralizar todas sus cuentas en una y que puede funcionar como línea de crédito, y la “Cuenta corriente”, pensada sobre todo para realizar operaciones bancarias, domiciliar recibos y asociar pagos y cobros de todo tipo de productos y servicios.

Por lo tanto, antes de abrir una cuenta conviene aclarar cuál es el objetivo que se quiere conseguir: aumentar la rentabilidad de sus ahorros con una cuenta particular o mejorar su gestión con una cuenta para empresas. Y, sobre todo, acercarse a una oficina para enterarse bien de las condiciones de cada cuenta para compararlas con las que ofrecen otros bancos.