Banco Pastor: el negocio inmobiliario de la subasta de pisos embargados

La sabiduría que da la experiencia no le garantizó al Banco Pastor escaparse de las consecuencias nefastas de la crisis. Ahora forma parte del Grupo Banco Popular. Y eso que ha tratado de innovar: en los 70 fue el primer banco de nuestro país presidido por una mujer.

Hasta su compra por Banco Popular a finales de 2011, la entidad gallega casi ha tenido más nombres que años. Empezó en el siglo xviii gracias al dinero que enviaban los emigrantes de Galicia, desde el otro lado del océano, al gestor de mercancías Jaume Dalmau. Hoy, Banco Pastor sigue conservando su imagen en las sucursales donde se originó, pero queda poco de la expansión a escala nacional que iniciaron en los años de éxito.

Dalmau vio cómo uno de sus mayores socios, José Pastor, que comenzaba a echarse sobre la espalda todo el peso de los negocios, le compraba el banco, y con él se inició la herencia de una familia que llega hasta la actualidad. Cuando cayó en manos de Pedro Barrié, que venía bien educado en economía después de estudiar en el extranjero, el banco se convirtió en una de las entidades referentes en Galicia. Durante la posguerra española empezó con las inversiones a escala nacional; metió dinero en Renfe y Fenosa (fundada por él mismo) y comenzó a dar créditos a las empresas gallegas. Este hombre no descansaba, y creó la fundación que se convirtió en el brazo cultural y benéfico del banco, teniendo casi la mitad de sus acciones. La mujer de Barrié, Carmela Arias, fue presidenta hasta que su edad no le permitió más, y su sobrino, José María Arias, el actual cabeza del Banco Pastor, se hizo cargo en 2001 de los cambios profundos de la entidad.

Arias tenía la mirada puesta en objetivos importantes. Cuando cumplió (solo cuatros años después) lo que se había propuesto, creó el plan llamado Delta, con el que pretendía aumentar la dimensión del banco tres veces. Pero, comenzó la crisis y… su gozo en un pozo. En 2011 Arias reunió a algunos de sus grandes inversores, como Amancio Ortega o la empresa Tesalia, para pedirles su apoyo con la operación que les uniría al Banco Popular, prometiéndoles que la situación de las acciones mejoraría y que incluso aumentarían el dinero destinado a la Fundación.
En abril de 2013 el Banco Popular permitió que casi todo el dinero con origen gallego que había en las dos entidades pasara al nuevo Pastor y, de esta manera, volviera a su apuesta por la región que lo vio nacer.

Este periplo histórico no le ha alejado de los escándalos: uno de los directores de una sucursal en Asturias, Manuel Mori, decidió pasar el dinero de cuentas de unos vecinos de Cangas de Onís a otras. Algunos millones de euros fuera del sitio que les correspondía.

Además, como todos los bancos afectados por prestar dinero al sector de la construcción, el Pastor tuvo un portal (Inmoselección) para dar salida a estas propiedades y obtener beneficios. Ahora, tras la integración, la empresa que gestiona todas sus propiedades inmobiliarias (muchas, viviendas terminadas que han sido embargadas por impago) es Aliseda (www.gesaliseda.es). Su página web (de diseño muy mejorable, antiguo) cuenta con un buscador para seleccionar la comunidad donde quiere hacer la compra o el alquiler. Si lo que necesita es un local comercial o una oficina, también tienen naves y terrenos sin edificar. Tanto es así, que desde esta plataforma ya se puede estar informado de cómo pagar la propiedad que queramos. Una forma de obtener el dinero es con la hipoteca Aliseda. Si estuviera interesado en un apartamento, piso o casa que pertenece a una gran promoción (urbanización, grandes edificios…), encontrará fotos estupendas y todos los detalles para realizar la compra, pero si no quiere tener la casa igual que la del vecino, la situación cambia. De viviendas sueltas no se pueden ver fotografías, sólo nos ofrecen la información básica con precio, tamaño y lugar donde se encuentra.