Bajada del uso de la telefonía fija

Hace tiempo que no vemos ya una cabina por las calles de las ciudades, y si por remota casualidad la vemos nos sorprende bastante. Aunque parezca mentira es posible que en los próximos años dejemos de ver también los teléfonos fijos tanto en los hogares de los españoles como en los puestos de trabajo en las empresas.

A medida que la telefonía móvil crece en nuestro país, la telefonía fija parece ir bajando al mismo ritmo. Los españoles usamos cada vez más en el teléfono, pero en nuestras líneas de móvil para nuestros smartphones, esto añadido a la crisis económica, y al cierre de empresas, en el último año se han perdido más de 350.000 líneas, son los motivos principales por los que la telefonía fija está en declive.

A final de 2007, justo antes de la crisis, había en España más de 20,3 millones de líneas. Las cifras no mienten y así lo demuestran los datos que recogen que el tráfico por las redes se situó en el tercer trimestre en 11.611 millones de minutos, un 12,4% por debajo del mismo periodo de 2012.

Los nuevos teléfonos móviles, el uso de internet en el móvil y servicios de mensajería instantánea como Line, o Whatsapp además de tarifas cada vez más atractivas y con minutos ilimitados, hacen que el usuario no se plantee ya el uso de la línea fija.

Igualmente algunos informes recogen que la realización de llamadas de fijos a móviles es cada vez menor, las tarifas para llamar de móvil a móvil son mucho más económicas y los usuarios lo saben.

Las únicas altas en líneas de telefonía fija que se registran se producen en parte por el crecimiento de la banda ancha, y que los consumidores contratan en pack por su atractivas ofertas de precio.

No cabe duda que los tiempos cambian, los modelos de negocio también y con ello los hábitos de los consumidores. Si hace ya más de una década nos sorprendía ver a una persona con un móvil por la calle, e incluso nos parecía ridícula, con la evolución de la tecnología a día de hoy a quien consideramos ridículo es a todo aquel que no tiene un smartphone e incluso cree que no lo necesita.

Quien sabe lo que nos deparan los próximos años, quizá hoy inmersos en las nuevas tecnologías y todo lo que ello conllevan pensemos que estemos en la absoluta modernidad, pero solo tenemos que volver la vista atrás y recordar cómo nos reíamos de esos móviles gigantes que ocupaban un bolso entero. Cuál será la telefonía del futuro, no podemos adivinarlo, pero de lo que si estamos seguros es que se alejará muy mucho de las líneas fijas.