Autónomos, el futuro de la economía española

La grave situación financiera en la que está inmersa España ha provocado que el gobierno tome una serie de decisiones que permitan alcanzar la recuperación económica. Entre esa serie de medidas, destaca el Plan de Empleo Juvenil que ha derivado en un incremento en el registro de autónomos.

Pero para conocer a fondo el trabajo que realiza un autónomo es necesario comprender su definición exacta. Un autónomo es aquel trabajador que realiza habitualmente y de forma personal una actividad económica remunerada. No hay que confundir el término con empresario o propietario de una empresa. Es más bien una forma de autoempleo, de responsabilidad y de generar capital para el bien de todos.

Desde que comenzó la crisis, el número de trabajadores autónomos ha ido en aumento. Según datos obtenidos por la Asociación de Trabajadores Autónomos de España, desde el comienzo de 2013 el número de trabajadores en régimen de autónomos ha crecido en casi 12.000 personas, de forma que España ya supera los tres millones de trabajadores de este tipo.

El sector ganadero, el de la agricultura y el mundo de la construcción siempre han sido los que han registrado mayor número de autónomos. Pero la coyuntura económica ha invertido los papeles y los sectores profesionales que más demanda de personal autónomo tienen en la actualidad son la hostelería y la sanidad. Ante la falta de empleo, también se ha experimentado un ligero aumento en el número de autónomos colaboradores, es decir, familiares de hasta un segundo grado que participan en la actividad económica del trabajador autónomo principal.

Desde las administraciones públicas, se estimula la consolidación del trabajo por cuenta propia. Unas medidas encaminadas que ayudan a la estabilidad y al crecimiento de la sociedad. Hay que destacar que esto no supone una salida inmediata ante el desempleo general, sino que es una acción de mejora en base al futuro de los españoles.

Nuestra querida España vive su peor momento a nivel económico. La crisis financiera ha disparado los niveles de pobreza debido a la alta tasa de desempleo. Por ello, el incremento en el número de trabajadores autónomos constituye el principio para el lento, pero posible, crecimiento de la economía española. Desde el año 2012, el sector de los trabajadores autónomos es el único que ha generado empleo.

Estos datos son positivos para la economía española, aunque no del todo satisfactorios. España necesita seguir trabajando para mejorar las políticas de empleo y economía. Un túnel en el que esperemos encontrar la luz más pronto que tarde.