Aumenta la venta de alarmas con la crisis

Una de las principales consecuencias de la crisis es el pánico generalizado que se ha apoderado de los españoles. La delincuencia y los robos han aumentado considerablemente y la sociedad se siente indefensa. Por este motivo la instalación de alarmas en casa ha crecido en los últimos meses. Los robos en los hogares y la delincuencia callejera se han convertido en las actividades preferidas de muchas personas. Por este motivo los españoles se hacen cada vez con más dispositivos que alerten de la presencia de desconocidos en el hogar.

Las alarmas de seguridad auto instalables son las más vendidas actualmente. Son dispositivos inalámbricos que no necesitan cables para su instalación. Se colocan en la entrada de la casa y a través de un sensor, una vez activada, detecta cualquier tipo de movimiento y alerta a su dueño. De esta forma, mientras las personas están durmiendo o si se encuentran fuera de casa, pueden estar informadas de todo lo que ocurre. Por lo general estas alarmas se colocan en varias zonas del hogar. Así si los ladrones entran por la terraza o la cocina los dueños estarán al tanto.

Los periodos vacacionales son los que más robos acumulan. Los ladrones aprovechan que muchas familias dejan su casa sola y entran en estos días a desvalijarles. Es importante tener en cuenta algunos consejos antes de marcharse de vacaciones para evitar los robos. Se recomienda dejar siempre algo de ropa tendida para dar sensación de habitabilidad. Así como algún dispositivo automático de luces que se enciendan cada día a diferentes horas. Los ladrones pensarán que hay gente dentro y descartarán el robo.

Si tenemos buena relación con nuestros vecinos es aconsejable pedirles que se acerquen a nuestro domicilio cada dos días. Así, además de revisarnos el correo y los posibles mensajes del contestador, podrán decirnos si está todo en orden. Si pese a todas estas recomendaciones volvemos de vacaciones y vemos el marco de la puerta forzado o manipulado, debemos llamar a la policía inmediatamente. Nunca hay que entrar en la casa porque puede que los ladrones estén en ese momento o que quizás hayan dejado huellas que la policía puede seguir para su detención.

Se trata de evitar los errores más extendidos entre la población. Aunque por desgracia, hay ocasiones en las que todas estas precauciones no sirven de nada. Hay bandas organizadas que entran a pesar de ver que hay alarma o personas en el interior. En estos casos lo mejor es tener el dinero muy bien escondido y esperar que no nos hagan ningún tipo de daño. Instalar un sistema de alarma no garantiza que un robo no se vaya a cometer, pero si que puede evitar en muchas ocasiones que los ladrones se atrevan a entrar a nuestra casa.