De cada diez hogares españoles, seis tienen perro y dos cuentan con gato. Nos encanta vivir acompañados de mascotas, pero hay que ser previsores e incluirles en un seguro, que puede ser el de nuestra casa o bien una póliza específica o seguros para perros.

Los animales de compañía pueden cometer más de una travesura en el ámbito del hogar, desde romper nuestro jarrón favorito a provocar un pequeño incendio con una vela o morder al vecino del segundo cuando ha venido a pedirnos un poco de sal. Las consecuencias serán más o menos serias, pues pueden conllevar daños o incluso ser motivo de denuncia por parte de terceros. Y en todos los casos, el responsable será el dueño del animal, esté con él o no en el momento que ha cometido la fechoría.

Lo más conveniente para estar protegidos ante las consecuencias del comportamiento de nuestras mascotas es tener al animal cubierto por una póliza de seguros. En el País Vasco y la Comunidad de Madrid es obligatorio para perros, sea cual sea su raza. Pero en el resto, solo es recomendable.

Existen varias formas de asegurar una mascota. La primera es suscribir una póliza de responsabilidad civil, lo que resulta especialmente conveniente en el caso de los perros. El precio de la prima dependerá de su tamaño o su raza, y del número de animales que se quieran incluir en ella. Este tipo de seguros puede cubrir tan solo los daños que cause el animal o también a la propia mascota.

La segunda opción es contratar una póliza común para todos los miembros de la unidad familiar, incluido el animal. De esta manera, estaremos cubiertos tanto si el perro araña la puerta del vecino como si los niños rompen un cristal mientras juegan al baloncesto en el salón de casa.

Sin embargo, existe una tercera fórmula, que puede ser incluso más cómoda para el propietario, y es incluir al animal en el seguro multirriesgo de hogar que tenemos contratado. Hay seguros que ya recogen de serie la posibilidad de que el asegurado tenga un animal de compañía, lo que aparecería en la letra pequeña de nuestro contrato.

En este caso, solo deberemos comunicar a la aseguradora la presencia de nuestra mascota en el hogar y darle los datos que nos requiera, como el tipo de animal que está bajo nuestra tutela, y su raza o tamaño, en el caso de que sea un perro. Algunas compañías preguntan datos más específicos, como el número de chip, o bien podrían solicitarnos el envío de una copia de la cartilla de vacunación del animal, con el fin de comprobar que está al día.

Si la presencia de la mascota en el hogar no está incluida en el seguro, es probable que la compañía nos ofrezca esta posibilidad a cambio de una moderada subida. Sería interesante conocer también si existe algún tipo de limitación en cuanto a los posibles daños causados por el animal.

Existen todavía muchas dudas sobre este tipo de transporte, relativamente nuevo y como influyen los seguros para motos en ellos. Pero al igual que en el caso de las motos convencionales, el precio del seguro depende de muchos factores, entre ellos de la compañía aseguradora pero también del tipo de moto, modelo, cilindrada…, la edad del conductor y su experiencia en la conducción, y ahora, cada vez más, también se ha empezado a contemplar como un factor de peso a la hora de realizar algún tipo de descuento el contar con algún otro seguro en la compañía.

Lo que no contemplan las aseguradoras es ningún tipo de bonificación para las motos eléctricas pero tampoco penalización, cada vehículo tiene su tarificación. Al menos en compañías como Mapfre o AXA.

Con lo cual, si quisiera hacer el seguro de una moto eléctrica, no variaría con respecto a una moto convencional.

Antes también existía una ayuda o bonificación a la compra de motos eléctricas por parte del Gobierno que actualmente no existe, ha desaparecido, la picaresca ha tenido la culpa.

Muchos seguros médicos incluyen un copago, lo que significa que el asegurado debe pagar una pequeña cantidad de dinero en cada visita médica que realice. Este tipo de seguros presenta ventajas e inconvenientes.

Muchos seguros de salud incluyen un copago, o lo que es lo mismo, obligan al desembolso de una pequeña cantidad cada vez que el paciente acude al médico.

El copago no supone un desembolso muy grande de dinero, ya que suele oscilar entre los 3 y los 15 euros, pero a cambio la aseguradora ofrece un descuento en la prima anual a abonar. En otras ocasiones, la pequeña cantidad a desembolsar varía en función de qué tipo de atención médica o especialista estemos demandando.

También existen copagos progresivos, en los que a medida que vamos utilizando los servicios médicos se va aumentando el dinero que abonamos en cada uno de ellos, si bien esta fórmula no es la más utilizada por las aseguradoras. En otras compañías, existen ciertos colectivos que no tienen que hacer frente al copago, como las mujeres embarazadas o los niños pequeños, debido al uso frecuente que hacen de ciertos servicios considerados imprescindibles para su condición.

Los seguros con copago están cada vez más implantados en España y tienen como fin que no se produzca un uso abusivo de los servicios médicos por parte de las personas que tienen contratadas este tipo de pólizas. Las aseguradoras implantan el copago conscientes de que, al cobrar esta pequeña cantidad, el asegurado solo hará uso de la atención médica que necesite, sin que se produzcan abusos por el hecho de tener un seguro médico privado.

Los copagos consiguen, además de una pequeña rebaja en la prima a abonar, que el precio del seguro médico no se dispare año tras año, ya que a la compañía aseguradora le sale rentable que sus asegurados solo vayan al médico en caso necesario.

Desde el punto de vista del asegurado esta situación puede perjudicarle, de manera que el paciente no haga uso de los servicios médicos que le sean imprescindibles o no solicite una segunda opinión médica por la existencia de esta pequeña cantidad que tendrá que abonar en cada visita.

Por otro lado, el copago suele generar desconfianza ante la prescripción de pruebas por parte del profesional médico, ya que el asegurado se pregunta si realmente son necesarias o si existe detrás un beneficio económico para la compañía aseguradora o el propio médico.

En cualquier caso, cada vez son más las personas que apuestan por este modelo de atención médica, que incluso podría ser trasladado a la sanidad pública. En este ámbito, actualmente el paciente debe abonar parte de los productos farmacéuticos que consume en una cantidad que varía en función de su renta.

Si va a contratar un seguro médico, lo más conveniente es estudiar todas las posibilidades que ofrece el mercado para después escoger aquella que mejor se ajuste a su economía e intereses.

Disponer de seguros dentales puede suponernos un considerable ahorro ya que es innegable que la mayoría de los tratamientos bucodentales implican un considerable desembolso.

Pero no todas las coberturas que ofrecen estos seguros son gratuitas, aunque sí reducen, en función de la póliza, los costes relacionados con determinados tratamientos odontológicos. Por tanto, antes de contratar un seguro dental es conveniente valorar la relación entre la prima anual y el alcance de las coberturas.

Es cierto que, incluso en las pólizas más básicas, cuentan con un amplio catálogo de coberturas gratuitas. En estas coberturas se incluyen habitualmente todos aquellos tratamientos relacionados con la odontología preventiva como las consultas y revisiones, las limpiezas dentales periódicas, las urgencias, las intervenciones odontológicas sencillas y las pruebas de diagnóstico como las ortopantomografías o las radiografías intrabucales.

No es hasta que requerimos tratamientos odontológicos más complejos cuando aparecen las denominadas franquicias o servicios financiados. Lo que hace nuestra compañía aseguradora en estos casos es cubrir parte del coste de estos servicios que, no podría ser de otro modo, irá en función del tipo de póliza y de la prima anual. El asegurado abonará, por tanto, la parte restante del importe total del tratamiento recibido. Dentro del catálogo de servicios dentales que incluyen la franquicia podríamos destacar la odontología conservadora, las endodoncias, las ortodoncias, la implantología y la periodoncia.

Y cada día están más de moda todos aquellos tratamientos bucodentales que tienen por objetivo mejorar la estética de nuestros dientes. Hablamos, por ejemplo, de los blanqueamientos dentales. La mayor parte de las compañías ofrecen estos tratamientos entre sus coberturas. Son, sin embargo, servicios que soportan un elevado coste. Siempre aparecerán englobados dentro de las coberturas dentales con franquicia.

Para finalizar, decir que no debemos asustarnos cuando en una póliza dental leamos la expresión “con franquicia” o veamos que un determinado servicio lleva incluido un coste. Con un adecuado seguro dental podemos llegar a ahorrarnos hasta el 50% del valor real de gran número de tratamientos bucodentales.

Hay situaciones en nuestra vida que no se pueden prevenir, una incapacidad o incluso el fallecimiento, y llegado ese momento podemos dejar desamparados económicamente a nuestros seres queridos a través de seguros de vida. Es algo duro, y pensar en ello puede hacernos sentir pesimistas ante la vida. Pero esos accidentes ocurren, y mejor que optar por mirar hacia otro lado, es asegurar la vida de los que queremos.

¿Pero en qué consiste exactamente un Seguro de Vida?

El principal objetivo de los Seguros de Vida es proteger económicamente a la persona que el asegurado quiera (denominado beneficiario), de tal forma que ante una incapacidad absoluta o el fallecimiento esta persona reciba de forma íntegra una cantidad de dinero que dependerá de la póliza contratada.

Con mayor asiduidad, los seguros de vida suelen ser contratados por personas con cargas económicas como una hipoteca u otras deudas, o cargas familiares (pareja o hijos). Sin embargo, cada vez son más las personas que se interesan por las diferentes pólizas ofertadas por las compañías ya que estas se pueden combinar con planes de ahorro.

¿Qué beneficios tendré al contratar un Seguro Vida?

Estabilidad económica para el beneficiario: ante un fallecimiento o una incapacidad nada ni nadie puede paliar el dolor. Unido a esto, la situación de inestabilidad económica durante los primeros meses de adaptación puede llegar a ser importante. Con un seguro de vida, el beneficiario puede contar que ante esta circunstancia dispondrá de una estabilidad económica para que pueda centrar sus energías en cosas más importantes.

La conservación de bienes: si así lo establece en su póliza, su seguro de vida le permitirá liquidar o saldar en parte o de forma íntegra la cuantía de su hipoteca según lo contratado, y no quedarse sin vivienda ante un posible endeudamiento por falta de liquidez.

Liquidar préstamos o deudas pendientes: no solo le permitirá pagar su hipoteca, sino cualquier préstamo que tenga pendiente en el momento del fallecimiento.

Afrontar los gastos generados por la defunción: con el seguro podrá pagar los gastos generados por defunción, impuestos de herencia o cualquier trámite derivado del fallecimiento.

Creación de su propio fondo de capital: derivado de combinar su seguro de vida con un plan de ahorro o inversión, le permite acumular cantidades de dinero y poder disponer de él en cualquier momento, cuando surja cualquier eventualidad sin ser necesario el fallecimiento.

Más que nunca los seguros de vida son personalizables y ajustados a las necesidades del asegurado, por ello, antes de contratar un seguro de vida hay que calcular cual es el capital que necesitamos, para qué y durante cuánto tiempo.

La agencia de viajes online eDreams aconseja realizar seguros de viaje en cada desplazamiento. Existe un seguro de cancelación y otro de asistencia, que se pueden contratar también de manera combinada a la hora de hacer la reserva.

Fundada en 1999, eDreams se ha convertido en una de las agencias de viajes online más utilizadas en España. Ofrece vuelos en más de 60.000 rutas diferentes a través de más de un centenar de compañías aéreas, y más de 150.000 hoteles en 30.000 destinos nacionales e internacionales, además de paquetes vacacionales compuestos de avión más hotel. También alquileres de coche y, como no podía ser de otra manera, seguros relacionados con los viajes.

En la página web de eDreams se recomienda al viajero que contrate un seguro para cualquier desplazamiento que vaya a realizar. Sin embargo, los viajeros que lo hagan a través de la página web de eDreams deben saber que el contrato se formaliza directamente entre el interesado y la compañía de seguros, bajo los términos y condiciones de la póliza. El viajero puede obtener información de las condiciones y coberturas de cada seguro haciendo click en el link correspondiente durante el proceso de reserva.

Los viajeros que contraten un viaje con eDreams tienen a su disposición un seguro de cancelación y otro de asistencia en viaje, o bien una combinación de ambos. La duración del seguro es igual a la duración del viaje objeto de la cobertura, y no puede ser superior a 90 días, excepto para viajes de ida, en el que el límite queda fijado en 31 días.

En el caso de cobertura de asistencia el seguro incluye garantía de gastos médicos en el extranjero, la prolongación de estancia en hotel por enfermedad sobrevenida y accidente, el traslado sanitario de enfermos y heridos, y el regreso anticipado de los asegurados acompañantes por enfermedad sobrevenida o accidente, o bien por fallecimiento.

También cubre el desplazamiento de una persona para acompañar al asegurado hospitalizado y sus gastos de estancia, así como el acompañamiento de menores o personas con discapacidad por esta causa, y el transporte de restos mortales y los gastos de sepelio.

Otras circunstancias también cubiertas son el envío de medicamentos al extranjero, el adelanto del importe de la fianza penal exigida en otro país y el pago de defensa jurídica, y la responsabilidad civil del asegurado. En cuanto al equipaje, está cubierto la demora, pérdida, daño y robo del mismo.

Es conveniente, en cualquier caso, leerse las exclusiones relativas a la asistencia en viaje, así como la letra pequeña referente a los límites de dinero en cada caso.

Respecto a la cobertura de cancelación, en la póliza se especifican claramente las causas que garantiza el asegurador y que, por tanto, dan lugar al reembolso de los gastos. Las garantías que se aseguran son de cancelación por fallecimiento, enfermedad grave o accidente grave del asegurado, y por cualquier otro acontecimiento salvo las exclusiones, así como la pérdida involuntaria del vuelo, si el vuelo no se llega a realizar por problemas achacables a la compañía aérea, o se establece una demora superior a cuatro horas.

Los daños ocasionados por animales domésticos se encuentran cubiertos en el apartado de responsabilidad civil de los seguros de hogar multirriesgo.

Cuando hablamos de los seguros multirriesgo del hogar nos referimos sin lugar a dudas a uno de los más problemáticos del sector seguros. A pesar de su gran implantación y al hecho de que la mayoría de los hogares españoles disponen de uno, la gran variedad de riesgos que cubren y la terminología utilizada en las condiciones particulares de las pólizas desembocan en un gran número de equívocos y reclamaciones. Por otro lado, se trata de un producto muy vinculado a los préstamos hipotecarios, contratándose sin el adecuado conocimiento de los tres grandes apartados que componen dicho seguro: continente, contenido y responsabilidad civil.

Son muchos los factores que debemos tener en cuenta a la hora de contratar un seguro del hogar. Y entre ellos se encuentran nuestras mascotas. Más allá del cariño y de la compañía que nos proporcionan, los animales domésticos pueden ocasionarnos desperfectos en nuestra vivienda o en las zonas comunes del edificio. Si convivimos con mascotas es aconsejable revisar las condiciones particulares de nuestro seguro del hogar. Habitualmente los desperfectos que pueden ocasionar los animales de compañía se encuentran recogidos en el apartado de responsabilidad civil. Este apartado cubre las indemnizaciones consecuencia de daños materiales, personales y perjuicios económicos que podemos causar a terceros al realizar una obra así como los daños producidos por estos animales.

Y, por supuesto, no todos los seguros del hogar ofrecen las mismas coberturas con relación a los animales domésticos. Hay compañías que entre las coberturas básicas de responsabilidad civil incluyen los daños causados por nuestras mascotas. Otras ofrecen esta cobertura como optativa o incluyen una cantidad a la hora de cubrir los daños. Las opciones son variadas, así que merece la pena revisar con tranquilidad la póliza de seguros del hogar que tengamos suscrita o informarnos con todo detalle de las condiciones si nos estamos planteando contratarla.

Un caso típico en el que el seguro del hogar puede cubrir los daños producidos por nuestro animal de compañía es cuando, paseando por la calle, este muerda a alguien o produzca algún tipo de desperfecto en el mobiliario urbano.

Cuando una persona se plantea contratar algunos seguros de decesos, son varias las modalidades de pago que ofrecen las pólizas. Escoger una u otra depende tanto de la compañía aseguradora como de las circunstancias personales y edad del asegurado.

Contratar un seguro de decesos es, habitualmente, fruto de una profunda reflexión. Su contratación se debe al deseo de dejar resueltas las necesidades materiales de los familiares y la concesión de un apoyo emocional en tan duros momentos.

Una de las cuestiones que presentan más dudas es cómo se puede abonar el seguro de decesos. Existen varias fórmulas, que dependerán de las posibilidades que ofrezcan las compañías aseguradoras, en función de las circunstancias del asegurado.

La póliza estándar normalmente es sinónimo de una prima anual, que puede ser dividida en mensualidades o trimestres. Hay compañías que no permiten la contratación de esta modalidad de seguros a las personas de más edad. El límite suele rondar los 70 años.

Otra opción es contratar un seguro de decesos estableciendo un precio único. En este caso, las compañías aseguradoras cobran una cantidad fija establecida, que suele depender de la edad del asegurado, pero permiten que todo tipo de personas puedan contratar las pólizas, independientemente de los años que tengan.

Otra fórmula muy parecida a la anterior es el pago a cinco años, que también puede tener en cuenta la edad del asegurado, si bien el límite suele ser superior al que se impone en la póliza estándar, rondando los 80 años. En solo cinco años, o lo que es lo mismo, en cinco únicos pagos, el asegurado podrá disfrutar de las coberturas que ha contratado.

Por último, existe otra modalidad, y es el seguro para residentes extranjeros. Se trata de una póliza especialmente pensada para aquellas personas que viven lejos de su lugar de origen. Consta de un pago anual, que puede ser fraccionado, e incluye coberturas básicas, como repatriación al aeropuerto internacional más cercano a la localidad de origen y traslado desde este lugar al lugar donde tendrá lugar la inhumación.

Asimismo, también puede garantizar un billete de avión de ida y vuelta para un acompañante, y otras coberturas, como servicio de tanatorio opcional, orientación jurídica, atención psicológica o tramitación de documentos relacionados con pensiones o sucesiones tras el fallecimiento. Las coberturas adicionales pueden centrarse tanto en el asegurado como en sus acompañantes. En el caso de este tipo de seguros existe un esfuerzo por parte de la compañía aseguradora para adaptarse a las costumbres locales o del país donde se presta el servicio.

Prácticamente todas las compañías de seguros ofrecen la opción de personalizar las pólizas, ampliando o reduciendo las prestaciones, con el fin de conformar un producto adaptado a las necesidades del asegurado.

Asimismo, existen en el mercado multitud de páginas web que ofrecen comparativas entre los precios y las coberturas ofrecidas por diferentes compañías aseguradoras, lo que ahorra tiempo y esfuerzo a la persona que está pensando contratar este tipo de seguros.

El primer factor que se nos viene a la cabeza es, con toda probabilidad, el historial de siniestros del conductor del coche. Es cierto que este es un factor determinante sobre todo a la hora de negociar el precio de la renovación de la póliza con la compañía correspondiente.

Pero, por supuesto, no es el único. Es más, no sería descabellado referirnos a los seguros de coche como uno de los complejos dentro de los distintos ramos de los seguros. Porque múltiples son las circunstancias que pueden afectar tanto al vehículo como al conductor. No es de extrañar, por tanto, que las compañías aseguradoras tomen tantas precauciones a la hora de evaluar y cuantificar el riesgo potencial de todos sus seguros de coche.

Y estas precauciones se traducen en la necesidad de tener en cuenta toda una serie de factores que les permitan particularizar al asegurado y ofrecer el precio más ajustado en cada caso. Ya hemos hecho referencia al historial del conductor. Un buen historial redundará beneficiosamente en el precio final de la póliza. Pero una aseguradora no va a valorar sólo la ausencia de accidentes y multas. La edad del conductor, el sexo, la experiencia al volante o su profesión influirán en el precio final del seguro. Por ejemplo las mujeres se benefician de seguros más baratos del mismo modo que ser conductor joven o con poca experiencia los encarece.

Esto en lo que hace referencia al conductor, pero no debemos olvidarnos del bien que se asegura, en este caso el coche. El año de matriculación, el modelo, la potencia, el tipo de motor o el combustible, es decir, todas sus particularidades técnicas afectarán al precio del seguro. Los coches potentes son considerados por las compañías como más proclives a sufrir accidentes. Entre los factores que hacen referencia al vehículo también se incluirían los relacionados con el uso habitual que se le va a dar al mismo (diario, ocasional, etc.).

Y no debemos olvidar la ubicación. El precio del seguro puede variar según la zona donde residamos. Las compañías calcularán el seguro en función de sus estadísticas de accidentes y del nivel de delincuencia que puedan sufrir. En este sentido también influirá el lugar en el que aparquemos nuestro coche (en la calle, en garaje individual o en garaje colectivo).

En el actual entorno de crisis económica, la financiación y préstamos rápidos se ha convertido en uno de los principales problemas de las empresas, más aún cuando el tamaño de las mismas las engloba dentro de lo que se considera como PYME. Precisamente, pensando en estas dificultades y en las empresas que acaban de iniciar su actividad, desde el año 1983, la legislación española contempla la posibilidad de que las pequeñas y medianas empresas puedan financiarse suscribiendo préstamos participativos.

Este tipo de préstamos están regulados por el Real Decreto 7/1996, de 7 de junio, y la Ley 10/1996. Su principal característica es la de conformarse como un préstamo a largo plazo, de procedencia pública o privada, y con posibilidad de carencia que se divide en dos tramos. El primero de ellos funciona de igual forma que los préstamos habituales, gravando la cantidad con un tipo de interés fijo (generalmente, el Euribor) al que se suma un diferencial que suele ser inferior al valor medio del que existe en el mercado. La segunda parte del préstamo, sin embargo, se grava con un interés variable negociado por las partes que lo suscriben y que puede asociarse a los diferentes parámetros empresariales. En este sentido, influye a la hora de firmar este tipo de préstamo las características y los objetivos de la empresas, pues el tipo de interés puede depender del beneficio neto, el patrimonio, las ventas o la consecución de un proyecto.

Para poder obtener un préstamos participativo se debe ser constituir legalmente una PYME que no opere ni en el sector financiero ni inmobiliario. Además, debe tener las cuentas auditadas, demostrar que financiera y económicamente está saneada y aportar un documento en el que se describa el proyecto empresarial, la viabilidad y la capacidad de gestión de la dirección de la empresa.

Los préstamos participativos son considerados como tales cuando parte de los intereses dependen de la evolución del proyecto empresarial y el capital aportado como préstamos no supere los recursos propios de la empresa. Además, los vencimientos se fijan entre los cinco y diez años y pueden existir periodos de carencia. Se debe indicar que el capital del préstamo participativo es considerado como fondos propios, es decir, que se contabiliza como dinero aportado por los socios u obtenido como beneficio o pérdida empresarial durante el ejercicio fiscal. De hecho, las partes suelen determinar una penalización en caso de que el préstamo se amortice antes de finalizar el periodo establecido. En estos casos, sólo es posible amortizar el préstamo si la cuantía de amortización es compensada con una cuantía idéntica ingresada en los fondos propios de la empresa.

Desde el punto de vista fiscal, los préstamos participativos se sitúan después de los acreedores comunes y los intereses devengados son deducibles respecto a la base imponible del Impuesto de Sociedades.

Los préstamos entre familiares se han convertido en un factor muy importante y determinante para la supervivencia durante la crisis económica con préstamos online. Aunque sea realicen entre conocidos, es muy importante tener claro que se deben cumplir ciertos procesos para formalizar el préstamos con tal de evitar sustos desagradables en una inspección fiscal o, si la cantidad es grande, incluso a la hora de realizar la declaración de la renta. De hecho, incluso es recomendable, a efectos fiscales, tener claro si lo que queremos realizar es un préstamo o una donación:

Según establece el Código Civil, una donación es “un acto de liberalidad por el cual una persona dispone gratuitamente de una cosa en favor de otra, que la acepta” (artículo 618, Código Civil). Por otro lado, en el contrato de un préstamo, “una de las partes entrega a la otra, o alguna cosa no fungible para que use de ella por cierto tiempo y se la devuelva, en cuyo caso se llama comodato, o dinero u otra cosa fungible, con condición de devolver otro tanto de la misma especie y calidad, en cuyo caso conserva simplemente el nombre de préstamo” (artículo 1.740, Código Civil).

Así pues, si se decide realizar un préstamos, ambas partes deberán firmar un contrato privado o mercantil en el que se exponga claramente las principales características del préstamo. Deben quedar identificados prestamista y prestatario así como la relación de parentesco entre ambos. Lo más habitual en estos casos es solicitar en una delegación de Hacienda el denominado impreso para préstamo a interés cero. Esto es así porque en la casilla de factores característicos del préstamo se nos pedirá que especifiquemos la cuantía y el interés del préstamo. Un aspecto importante a incluir es el de los periodos de amortización y las fechas de pago, así como las posibles consecuencias por retrasos o impagos.

Una vez redactado el impreso es necesario inscribirlo en la Consejería de Hacienda de la comunidad autónoma o en el Registro de la Propiedad en el caso de pequeñas localidades. No hay que abonar ninguna cantidad adicional porque los préstamos están exentos del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales.

Estos préstamos a interés cero no deben confundirse con aquellas ayudas económicas ofertadas por las entidades bancarias en llamativas publicidades. También denominados préstamos de interés cero, estos productos bancarios no están, ni mucho menos, exentos de intereses pues lógicamente el banco no ganaría dinero con ello. Aunque no tengan intereses propiamente dichos, cuentan con comisiones de apertura, la obligatoriedad de contratar un seguro de vida (como ocurre en el Banco Santander y el BBVA) o la necesidad de presentar nóminas o recibos. Según el portal HelpMyCash.com, el llamado producto estudios matrícula blue del banco BBVA, un préstamo de hasta 6.000 euros que se anuncia como una ayuda libre de intereses y un plazo de amortización de nueve meses, tiene un recargo oculto del 7 por ciento de intereses.

El sector financiero está en el punto de mira como origen primigenio de una crisis de la que se siguen pagando las consecuencias (y lo que queda) con los préstamos de dinero. Sin embargo parece que es imposible acceder a la financiación sin su participación, la sociedad se ha organizado entorno a ellos para dar vía libre al desarrollo de negocios e ideas.

Sí y no. La necesidad está agudizando el ingenio y la posibilidad de acceder a préstamos entre particulares ya es conocida. Son operaciones que se han llevado a cabo desde hace años entre un determinado sector de inversores más especializados y que ahora se están extendiendo entre el público más general que se plantea la posibilidad de invertir su dinero así, a través de préstamos a otros inversores.

El funcionamiento en realidad es parecido al de los bancos, se presta dinero para recuperarlo con intereses. Los dos perfiles de participantes en las operaciones están claros: quienes buscan financiación y aquellos que la prestan. Los intereses se calculan en función del estudio personalizado que se realiza de cada solicitante y el riesgo de entrar en impago que presenta, además en base a esa radiografía se suele exigir, al igual que en el banco, un aval que sea una propiedad.

Lo más recomendable es recoger por escrito el acuerdo del crédito puesto que aunque sería suficiente con un contrato verbal, lo mejor es reflejarlo por escrito y si se trata de operaciones que están fuera del ámbito estrictamente cercano, lo mejor es asegurarse que se está tratando con profesionales. A la hora de registrar el contrato habrá que tener en cuenta a Hacienda, es necesario registrar ese documento y si se presta sin intereses no habrá tributación, sin embargo si se cobran intereses en la devolución de la cantidad prestada, esos intereses sí deben tributar al Fisco.

Para los inversores puede ser una opción interesante siempre y cuando sea una única parte de sus inversiones. Se suele alcanzar hasta una rentabilidad del 8% y lo primordial es asegurarse de que se confía en la buena gestión de profesionales. De hecho las plataformas que hay en internet que gestionan este tipo de préstamos entre particulares aprueban un bajo porcentaje de las solicitudes que les llegan (10 de cada 100). Se trata, en la medida de lo posible de evitar morosos por lo que normalmente las solicitudes se aprueban para perfiles muy solventes.

La máxima precaución que hay que tener ya se sea inversor o emprendedor que acude a pedir un préstamo es asegurarse de con quién se está tratando. Hay chiringuitos financieros que ofrecen duros a pesetas y milagrosos intereses que lo que deben conseguir es poner alerta a cualquiera. Hay que desconfiar de chollos y negocios millonarios, el préstamo entre particulares puede dar un interés interesante, pero previamente hay que confirmar que se está tratando con profesionales y no con algún espabilado que mañana haya huido del país con el dinero de unos incautos inversores que solo buscan dinero fácil.

Las materias primas son aquellos materiales que se obtienen de la naturaleza y que después, con la intervención del ser humano, se transforman en otros materiales o en otras cosas, es decir, en productos manufacturados. De forma general, son todo aquello que se puede obtener de la tierra, ya sea en forma de minerales (la plata y el oro son los más codiciados por su valor) o como alimentos, materiales, gases, combustible…

Todo se extrae de la tierra, cierto, pero no todo cotiza en Bolsa. En los mercados se sigue sobre todo el precio del oro y del petróleo, pero hay inversiones más exóticas en café, zumo de naranja (vamos completando el desayuno),- algodón, plata, maíz y hasta ganado.

Generalmente, en el mercado de inversión, las materias primas se dividen en agrícolas, energéticas y metales preciosos. Son un mercado muy complicado para el inversor no experimentado porque tiene una alta volatilidad. Los precios de las materias primas son muy sensibles y se mueven con muchísima rapidez por lo que la inversión puede pasar del positivo al negativo en minutos.

Todas las materias primas son bienes reales y no propiamente financieros por lo que su cotización se ve afectada por causas financieras y por causas reales. Por ejemplo, el precio de la cotización del oro se verá afectado si se incrementa la demanda de oro y la extracción del metal precioso escasea, pero también se ve afectado por la situación financiera. Muchos expertos establecen que el oro es un valor refugio frente a las crisis financieras y recomiendan tener este activo en cartera cuando vienen mal dadas. En otro tipo de materias primas como el petróleo, influyen enormemente los conflictos políticos que hay en las zonas donde se extrae crudo. De igual forma, en las materias primas alimentarias influye por ejemplo la demanda que se estima que van a tener países en vías de desarrollo con la población creciendo rápidamente.

Por lo tanto, todas las materias primas se mueven al son de la oferta y la demanda, pero les afectan factores no financieros que hacen que sus precios fluctúen de manera importante. La excepción es el oro, el eterno valor refugio que, según algunos analistas, es mucho más seguro que el papel dinero. El oro siempre es oro mientras que el papel moneda es eso: únicamente papel.

Si se plantea invertir en materias primas puede hacerlo directamente en los mercados donde cotizan o a través de vehículos de inversión como fondos de inversión que tengan sus activos en estas materias o ETF que repliquen a alguna materia prima. Pero no es recomendable acudir a estos mercados sin formación previa, aunque el argumento que utilizan muchos inversores es que llevan una década incrementando sus cotizaciones que, por otra parte, es cierto. Esta subida se justifica por el crecimiento de los países emergentes, puesto que las primeras economías del mundo están muy estancadas en sus niveles de crecimiento poblacional y en el financiero han estado (creemos que podemos hablar ya en pasado) en recesión. Pero recuerde que rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras.

A la hora de tomar decisiones en el día a día existen dos conceptos económicos interrelacionados que es útil conocer: el trade off y el coste de oportunidad al generar ingresos pasivos. Aunque no nos demos cuenta, casi todas nuestras decisiones pueden ser analizadas en términos económicos, ya que a fin de cuentas la economía intenta descubrir cómo deben asignarse los recursos limitados que poseemos a fin de conseguir los resultados más eficientes posibles. Por ejemplo, si queremos ir del punto A al punto B y tenemos la opción de ir en coche, en autobús o en tren tendremos que decidir qué medio nos interesa más coger. Si queremos ir lo más rápido posible y sabemos que encontraremos un sitio donde aparcar nuestro vehículo cogeremos el coche. Esto descarta los otros medios y genera unos coste al utilizar el coche.

El trade off se refiere a las situaciones en las que al tomar una decisión rechazamos otras que son mutuamente excluyentes. En el ejemplo citado, nos encontramos ante una típica situación de trade off. Elegir el coche implica no viajar en el tren o en el autobús, pero elegir cualquiera de los otros medios de transporte tiene las mismas consecuencias. Puede parecer banal plantearse esta decisión en términos de trade off pero si incorporamos el concepto de coste de oportunidad veremos como pensar primero las decisiones conociendo sus consecuencias nos ayudará a elegir la que más nos conviene.

El coste de oportunidad es todo aquello que dejamos de hacer al tomar la decisión de hacer algo. Vendría a ser un subproducto del trade off. Volvamos al ejemplo. Si hemos decidido ir del punto A al punto B con nuestro coche particular incurrimos en los siguientes costes: el combustible que el vehículo necesita para funcionar, el deterioro por el uso al que sometemos al coche, el gasto del aparcamiento y el tiempo que empleamos en conducir –una actividad que por sus características implica su incompatibilidad con otras—. El coste de oportunidad se referiría en este caso a lo que podríamos hacer si hubiésemos cogido el tren y no hacemos por haber cogido el autobús.

Siguiendo este planteamiento, dado que al viajar en un medio de transporte público no pagamos más que el billete, no sometemos a nuestro vehículo a desgaste y prolongamos su vida, o al menos retrasamos el momento en el que tendremos que llevarlo al taller a cambiarle los neumáticos o el aceite. Además, el coste de un billete de tren es más barato de lo que gastaríamos en el mismo trayecto en combustible. Finalmente, dado que no tenemos que conducir el tren, disponemos de tiempo para otras actividades: leer, estudiar, escribir un trabajo. Todo esto que dejamos de hacer son costes de oportunidad. Es un concepto que en ocasiones no es sencillo monetizar, ¿en cuánto valoraríamos leer un libro frente a conducir nuestro coche? En otras es más fácil, el dinero que dejamos de gastar al coger el tren o el autobús y que nos puede servir para otras cosas.

La vida está llena de trade offs. A la hora de montar un negocio, por ejemplo, con qué compañía contratamos la línea telefónica ¿la más barata o la que ofrece mejor cobertura? A la hora de montar una fábrica ¿producimos ollas a presión o fabricamos globos? Antes de tomar una decisión la cual implique renunciar a una de las posibles alternativas no solo hay que pensar que vamos a ganar tomando esa decisión sino también considerar que es lo que dejamos de hacer y cuánto podríamos obtener si eligiésemos esa otra actividad.

Con los salarios congelados, cuando no en franca retirada, hay que aguzar el ingenio para conseguir llegar a final de mes y ganar dinero rápido. Por supuesto, las opciones que más se barajan tienen que ver con encontrar otro empleo, cuestión harto difícil en los tiempos que corren, pues si ya es complicado hallar un puesto de trabajo, aún más lo es acudir al pluriempleo.

Por ello, una de las opciones que permite la ley es solicitar a la propia empresa una rebaja en las retenciones que efectúa en la nómina mensual. Para ello, basta con solicitar a los responsables de recursos humanos de la empresa que le reduzca el tipo de retención aplicable. Aunque para poder acceder a este pequeño “aumento de sueldo” es necesario cumplir con varios requisitos.

El principal es que la reducción en el tipo de retención aplicable solo puede ser solicitado por aquellos trabajadores por cuenta ajena (no es necesario que se trate de un único pagador) cuyos ingresos no superen los 33.007,20 euros anuales. Además, es necesario que puedan aplicarse la deducción por adquisición o rehabilitación de la vivienda habitual consignada en la declaración anual del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF). No obstante, no es posible acogerse a esta reducción del tipo de retención cuando se destina parte de la nómina a la construcción o la ampliación de la vivienda, así como a las aportaciones a cuentas vivienda.

Pudiendo demostrar ambas condiciones (unos cinco millones de personas tienen derecho a deducciones por la compra de la vivienda), basta con acudir a los responsables de recursos humanos de la empresa y no podrán negarse a reducirse el tipo de retención aplicable en, por lo menos, un 2%, siempre que el resultado no sea negativo. La empresa, en este sentido, no sufre ningún tipo de perjuicio.

Esta medida beneficia a gran parte de los contribuyentes españoles que se vieron afectados por la subida en la retención del IRPF en el salario mensual. Una medida que, en principio, fue adoptada por el gobierno de Mariano Rajoy para los ejercicios fiscales de 2012 y 2013 para intentar aumentar los ingresos de las arcas públicas en aras de combatir el elevado déficit público. Sin embargo, la situación ha llevado al Ejecutivo a prolongar la medida un año más.

Sirva como ejemplo que un trabajador soltero y sin hijos cuyo sueldo no supere los 33.000 euros al año y, además, esté destinando parte de su salario a la compra de la vivienda habitual, puede beneficiarse de esta medida. Si el sueldo, con 33.000 euros al año, se divide en doce pagas de 2.053 euros, con una retención del 19%, solicitar la reducción del tipo de retención en, por lo menos, dos puntos, le suponen unos 55 euros mensuales, es decir, unos 660 euros al año.

No obstante, se debe tener en cuenta que la minoración del tipo de retención queda, finalmente, consignada en la declaración anual del IRPF. Es decir, que puede significar una importante reducción del dinero que se debe devolver desde la Agencia Tributaria e, incluso, que el resultado de dicha declaración sea positivo. Así que, como con todo, es conveniente hacer números antes de lanzarse a la aventura de intentar disponer de un poco más de dinero líquido todos los meses.

Internet se está convirtiendo en un entorno en el cuál se puede ganar dinero llenando encuestas. Uno de los “trabajos” que con un poco de dedicación pueden reportar un dinerillo extra es el de contestar encuestas. Es la versión actual de audímetros de televisión que algunos tenían en casa. A cambio de que una empresa te colocase el aparato para ver qué programas veías, cuándo y durante cuánto tiempo te compensaban de alguna manera: regalos, viajes u otro tipo de recompensas.

La dinámica es la misma, pero vamos a explicarla un poco más. ¿Por qué se hacen encuestas? La información que se obtiene en las encuestas es de tipo estadístico, es decir, tomando a un grupo reducido de personas se pretenden descubrir tendencias generales aplicables a toda la población. Por ejemplo, a un grupo de 3.000 personas se le plantea a quiénes les gusta determinada marca. Si el grupo está bien seleccionado y es representativo de toda la población, los analistas extraen conclusiones como que a determinado tipo de personas les gusta más una marca u otra, un tipo de publicidad u otra, o están dispuestas a pagar un precio más elevado por el mismo producto que otro grupo de gente.

Por esto, lo primero que haremos a la hora de registrarnos para hacer una encuesta online será crear un perfil para que los encuestadores solo nos remitan los cuestionarios en los que encajemos.

Pero, ¿por qué me van a pagar si hay gente que hace encuestas telefónicas o a pie de calle y no reciben nada? Las técnicas de encuesta a pie de calle o telefónicas son bastante intrusivas y no son baratas. No todo el mundo quiere colaborar de balde. Necesitas líneas telefónicas, encuestadores… es decir, facturas y salarios que la empresa tiene que pagar. Al realizar una encuesta online la empresa solo necesita ordenadores con conexión a internet y a sus expertos en estudios de mercado para redactar la encuesta y analizarla, lo que reduce los costes. Pero nadie va a entrar en internet a rellenar una encuesta de forma gratuita. Así que hay que incentivar al encuestado.

Las compensaciones por contestar encuestas varían de unas a otras, y pueden ser en dinero o en forma de vales descuento, regalos u otro tipo de retribuciones. Hay que intentar buscar páginas que estén gestionadas por empresas que nos den confianza. La manera de hacer esto es intentar buscar sellos de calidad que verifiquen, por ejemplo, la fiabilidad del sistema de pago (paypal o similares).

Es importante leerse las cláusulas de privacidad ya que vamos a dar datos personales que estarán en poder de compañías. Una empresa que se preocupe por ofrecer una buena política de protección de datos será una empresa de la que, en principio, nos podemos fiar. Otra indicación de si la página es de fiar es tanto el diseño como la abundancia de información. Una empresa digna de confianza se esforzará por aclararnos cualquier duda y presentarnos una página web cuidada y bien diseñada.

Y ahora, ¿cómo hago para encontrar los sitios web en que me pagarán por contestar encuestas? En principio una búsqueda en cualquier browser debería ya darte algunos resultados, pero puedes acceder directamente a directorios de sitios web que pagan por responder encuestas. Algunos de ellos son: freepaidsurveys.net (en inglés) o Toluna.es (en español).

Sin embargo, para el ser humano medio contestar encuestas online solo puede ser una fuente supletoria de ingresos. En general, por cada encuesta la retribución va de unos 10 a 15 euros. Además hay que dedicarle un rato, de media 30 a 45 minutos. Y nuestro perfil puede no encajar en el de los encuestados que se buscan. En última instancia, puede ser que no encontremos encuestas pagadas y que vayamos acumulando regalos en lugar de dinero. La media de ingresos mensuales por realizar este tipo de actividad es de unos 100 euros, pero desde luego no debe ser tu actividad económica principal.

Los formatos en los que se vendía la música han quedado obsoletos. Desde los discos de vinilos hasta los CD’s, pasando por las casettes. Todos esos inventos dieron muchos beneficios, pero ya no se utilizan. Internet los ha desbancado a ellos y ofrece nuevas formas de hacer negocio.

La evolución tecnológica ha afectado en gran medida al sector de la música. Antes, los artistas se hacían millonarios con la venta de discos, pero ahora que los tiempos han cambiado y los soportes no son los mismos, dificultando el control sobre las copias que se realizan, deben buscar otra forma de ganar dinero extra.

La creación de iTunes por parte de Apple, o la web de Youtube, son las que más contribuyen al negocio de la música. A través de Youtube, se pueden dar a conocer infinidad de artistas que, en función de las visitas que obtengan, tendrán más ingresos. Esta página está muy bien para darse a conocer, pero dónde realmente está el dinero es en iTunes. Desde 2010, se ha convertido en el mayor proveedor de música del mundo, con la venta de 25 billones de canciones. Cifras desorbitadas que indican dónde está el negocio.

Aunque como se dice, “hecha la ley, hecha la trampa”. La piratería es una de las lacras a las que se enfrenta la industria de la música. Tras la aparición de las nuevas tecnologías para compilar y vender música, son muchas las páginas que permiten la descarga gratuita de canciones y álbumes. La lucha de los artistas contra estas prácticas es constante, pero es muy difícil eliminarlo, aunque existen otras aplicaciones que posibilitan la difusión de las obras musicales sin necesidad de acudir al pirateo.

El programa Spotify, por ejemplo, permite que los usuarios escuchen toda la música que deseen, de manera gratuita, pero sin posibilidad de descarga. De esta forma, los artistas, se llevan gran parte de los ingresos publicitarios y el programa tiene gran difusión.

Pero donde los cantantes obtienen la mayor parte de su sueldo es en las giras. Se trata de dar una serie de conciertos que, en función de la popularidad del artista, serán solo por España o también se incluirán fechas por el extranjero, con entradas de alto precio.

Si el artista es conocido a nivel mundial, las entradas se venderán sin problema al precio que sea. Es el caso de Bruce Springsteen. Allá donde va, triunfa. Las entradas de sus conciertos no suelen bajar de los 40 euros y siempre llena auditorios. Sus fans viajan al país que sea, para seguirle y verle cantar. Aunque no todos tienen una carrera musical que provoque tal aceptación. Hay artistas, a nivel nacional, que también consiguen llenar plazas de toros, con precios inferiores.

Para mantenerse en el negocio de la música hay que tener perseverancia, paciencia y un poco de suerte. Siendo la adaptación a los nuevos tiempos el factor que más impulsará cualquier carrera musical.

El trabajo siempre ha estado generalmente asociado al hecho de acudir al mismo presencialmente, pero ganar dinero desde casa es muy posible. De tener un horario a partir del cual regirse, y un lugar en el cual ejecutarlo. Sin embargo, con la explosión de la red de redes, se ha comenzado a cambiar esta visión inicial. Si a través de internet podemos operar y enviar todo tipo de datos y operaciones, por qué no también realizar nuestro trabajo.

En este punto es fundamental acreditarse de la fiabilidad de la empresa y el proyecto a llevar a cabo, mientras que por parte de la empresa se hace necesario cerciorarse del compromiso y grado de cumplimiento del colaborador. El hecho de que no exista un marco territorial y temporal específico, no debe influir en la calidad del trabajo.

De esta forma, en un primer momento no hay que afrontar con miedo este tipo de propuestas. Cada vez son más las empresas que ven de esta manera un mayor aumento de la productividad. Por un lado, por el ahorro en infraestructuras que supone (inmuebles, alquileres, facturas de consumo, viajes y otros gastos innecesarios) para el empresario. Por otro, por la mejor calidad que gana el trabajador, que dentro de los márgenes establecidos puede organizarse el trabajo y llevarlo a cabo cuando más inspirado esté.

Además, todo ese ahorro cosechado, puede invertirse en otros factores del proyecto que pueden potenciar aún más el mismo. El “teletrabajo”, así denominado, es, por ejemplo, algo muy habitual en Estados Unidos o Reino Unido. Allí, desde hace casi una década, son numerosas las empresas que han tomado este camino. Fundamentalmente agencias de marketing, que haciendo honor a su cometido encontraron una forma de mercadotecnia a través de la red más rentable.

Obviamente, en función de la tarea desempeñar, hay casos en lo que es viable esta práctica. En otras empresas, por ejemplo, en función del departamento o sector que se trate, se desempeña online o presencialmente. Otra de las características del teletrabajo para que éste se lleve a cabo correctamente, suelen ser las reuniones periódicas. No por no asistir a un punto diariamente, debe evitarse el contacto. Es importante conocer al empresario, y saber que en cualquier momento se puede celebrar un encuentro físico para organizarse o tratar cualquier ámbito.

En cuanto a los rendimientos económicos, conviene antes que el trabajador se interese por la situación y los balances de la empresa, así como si el empresario tuviera ya antecedentes en el mundo online. El Registro Mercantil es un caldo de cultivo poco utilizado, y en el que de forma transparente cualquier puede consultar todo este tipo de cosas. También, hay que ser muy consciente de la dificultad y empeño que conlleva trabajar dependiendo de la red y el posicionamiento en la misma. Cuando el trabajo beba directamente de esa fuente, deben existir detrás profesionales especializados en la materia. No todo lo que se publica en internet llega a todo el mundo inmediatamente, para que tenga movimiento ha de ser “viralizado” adecuadamente por expertos en marketing digital. Viralizar es un nuevo término acuñado en el mundo online, y muy importante al respecto. Designa la expansión y el movimiento exponencial que se le da a los contenidos respectivos.

En cuanto a las remuneraciones y forma de cobro, de nuevo en este aspecto suele variar algo respecto a los contratos tradicionales. Normalmente, el trabajo seguro online factible reporta ingresos, y además permite una organización y aprovechamiento del tiempo menor. Se evitan los tiempos muertos o poco productivos. Así las cosas, suelen firmarse contratos mercantiles. El trabajador aparecerá como colaborador (freelance) y dado de alta en régimen de autónomo. Ello permite, al mismo tiempo, poder realizar cualquier otro tipo de trabajo online compaginándolo y facturar por varios sitios. Así funciona el trabajo del futuro en muchos casos y sectores, y conociendo la fiabilidad de ambas partes éste es muy productivo para todos los factores del trabajo.

La tecnología ha simplificado demasiado los procesos y comprar bitcoins es hoy una realidad. Hacemos clic y charlamos por videoconferencia (y gratis) con personas de cualquier rincón del planeta, seguimos las rutas que nos recomienda una voz instalada en el salpicadero del coche y jugamos a ‘Call of Duty’ con gente a la que jamás veremos la cara. Todo resulta sospechosamente simple, sospechosamente cómodo y sospechosamente barato. Es la magia de la Red.

Los avances que más dudas han despertado entre los internautas han sido aquellos que tienen que ver con su dinero. Millones de personas siguen sin fiarse de eBay y de Amazon, y prefieren dejarse caer por la oficina del banco antes que arriesgarse a ordenar una transferencia online (cabe suponer que están más dispuestas a viajar a China a por un lote de memorias USB que a encargarlas por Internet).

En este club de inventos temibles la reina es Bitcoin, creada hace cuatro años por una o varias personas ocultas bajo el nombre de Satoshi Nakamoto. La suya fue una idea brillante, transgresora, extraordinariamente compleja a ojos del mortal que intenta bucear en sus entrañas pero elemental cuando se observa desde la superficie. Bitcoin es una moneda, igual que la libra esterlina o el peso argentino, aunque con algunas diferencias:

Nadie puede ir con bitcoins al supermercado: es dinero digital, con el que solamente se puede operar por Internet.

No es un servicio como PayPal, que permite cambiar dinero por créditos cuyo valor coincide con la cantidad de dinero inicial. Es, repetimos, una moneda en sí misma.

Se trata de una moneda que no depende de ningún estado ni de ninguna entidad, y que no necesita intermediarios: las Bitcoins, mediante un proceso tan elemental como el envío de un mensaje de correo electrónico, viajan en un instante de la cartera virtual de un comprador a la cartera virtual de un vendedor.

El valor de Bitcoin depende de la demanda y del número de transacciones. Se supone que, al tratarse una moneda independiente, es muy estable, y está pensada para que la cantidad de Bitcoins en circulación nunca supere los 21 millones.

Las bitcoins se pueden comprar (igual que con libras pueden comprarse pesos de acuerdo con un tipo de cambio determinado) o se pueden generar (mediante un proceso llamado “minería”: http://www.youtube.com/watch?v=Um63OQz3bjo).

Bitcoin, en contra del espíritu con que se fundó (como una nueva forma de intercambio en manos exclusivamente de los usuarios), se ha convertido en un caramelo para los especuladores. Al tratarse de una moneda que no depende de ningún agente externo sino de su propio comportamiento, los inversores pueden comprarla por una cantidad hoy, juguetear y venderla (cambiarla) por el doble al día siguiente. De hecho, en cuestión de minutos Bitcoin ha llegado a perder más del 50 por ciento de su valor, prueba de que la estabilidad deseada por sus creadores, resulta imposible. Es el gran inconveniente de un producto seguro, de planteamiento más que saludable y con un futuro incierto.

Superada ya la fase de explosión de mediados de la década de los 2000, cuando uno tenía la impresión de no ser nadie si no estaba en posesión de un blog y no saber cómo ganar dinero por internet, en la actualidad las plataformas de blogs han cedido terreno a otras herramientas de comunicación en la red. Facebook, Twitter, Tumblr o Pinterest son webs en las que, de forma mucho más simplificada, los usuarios han encontrado el modo de comunicar lo mismo mediante menos pasos y con más impacto en su público, es decir, contactos y amigos.

Con todo, hoy en día los blogs en Internet siguen gozando de una salud de hierro, se siguen abriendo nuevas bitácoras constantemente y, quizás el rasgo más llamativo de todos, los medios tradicionales los han implementado en sus páginas web, otorgándoles un espacio privilegiado y, en casos como El País o Huffington Post, prácticamente ilimitado. El que tenga la fortuna de alojar su blog en uno de esos medios no tendrá la preocupación que tienen el 99% de los gestores de bitácoras: ¿Cómo le saco rendimiento económico? ¿Es posible ganar dinero con un blog?
Por ser posible, es posible casi todo en esta vida menos volar y resucitar. Claro que es posible pero, punto número uno y fundamental: sin un contenido de calidad la tarea de monetizar nuestros contenidos no tendrá mucho futuro pues, tarde o temprano, se evidenciará la falta de ese cuidado, ese mimo indispensable que tanto cuesta aportar y cuya ausencia tan bien saben detectar los lectores. Aunque estemos en Internet, el público no es tonto.

El alquiler de espacios publicitarios es una opción ofrecida por las principales plataformas, WordPress y Blogspot de Google. De nuevo y como en prácticamente todos los métodos de monetización, si no se tiene tráfico decente (un mínimo de mil usuarios únicos diarios) apenas generaremos menos de 50 euros mensuales. El servicio más popular es el llamado Google Adsense, aunque tiene la particularidad de que no puedes elegir a los anunciantes, pues es Google la que se encarga de generar los banners publicitarios en función de la información que recibe del visitante a través de las cookies (información de navegación) que éste autoriza a compartir con Google.

Otra herramienta bastante popular y menos independiente del tráfico de usuarios de nuestro blog es el redireccionamiento de afiliados. Consiste en establecer un acuerdo con una empresa que vende un producto para que, cada vez que un lector de tu web visite dicha empresa y realice una compra tras haber pulsado un enlace en tu web, tú, como intermediario, te agencies una pequeña comisión a cambio. También, aunque muy dependiente de la buena voluntad de tus visitantes, existe la opción de insertar un botón de donativos. El servicio que ofrece Paypal (perteneciente a eBay) es el más popular y sencillo de implementar. Basta con registrarse en la web e insertar una imagen con una URL incrustada. Todo aquel que haga clic será enviado a una página en la que podrá abonar la cantidad que desee mediante un pago por tarjeta de crédito.

La industria del videojuego en España ha despertado y se mueve con las tendencias, no quedando atrás cómo ganar dinero fácil. La importancia que van tomando soportes como las tablets o los smartphones hace que la vía para generar ingresos sea invertir en lo novedoso y dejar a un lado la producción destinada a las gigantes consolas, que ya tienen un plantel de grandes empresas diseñadoras con más presupuesto que las españolas.

Más de un centenar de empresas componen la industria del videojuego en España que han facturado en torno a cien millones de euros. La carrera por crear videojuegos para Play Station, Xbox o Wii es complicada debido al esfuerzo económico que supone la producción de una propuesta de ese tipo y la posibilidad de generar beneficios con ello. Así que los nuevos soportes son una salida para mantener la actividad y desarrollar el sector.

De hecho, sólo Mercury Steam se dedica a la producción para videoconsolas. Sus responsables dejan claro que es costoso y que con dos de los cuatros juegos que han desarrollado ni siquiera han recuperado el dinero invertido. Gastos en personal (el desarrollo de un juego puede ocupar a noventa personas) y otras partidas que no bajan de los cinco millones de euros, a las que hay que añadir lo que cuesta promocionarlo y distribuirlo.

La desarrolladora de videojuegos más influyente en nuestro país es Zed, el grupo de empresas que incluye a los realizadores del famoso juego “Commandos” que se ha volcado en el teléfono móvil.

Las redes sociales son otra de las vías de escape para la industria del videojuego español. Asi, “Fitness City” es uno de los lanzados por Zed en Facebook, entretenimiento que ha acumulado unos cinco millones de jugadores en la página de Zuckerberg. Aunque esta clase de soportes tiene sus desventajas para las compañías. Muchos juegos se descargan gratis o sus precios son muy bajos, aunque disponen de un mercado muy extenso de potenciales usuarios de la aplicación y evitan los elevados costes de la distribución física. Por ello, obtienen beneficio incluso después de que Apple o Android, con sus catálogos de juegos online, se queden con una parte del dinero recaudado.

Enfocados hacia este modelo de negocio, los costes del videojuego son menores y la exposición es mucha. La preocupación actual es destacar entre los miles de competidores que, gracias a la mejora de las condiciones, se han montado en el carro de la nueva tendencia. Como pasa con el buscador Google, estar en las primeras posiciones para descargar o en la sección de recomendados es lo más codiciado. Para ello, hay que tener o centrarse en formar una buena comunidad de seguidores que lo comparta.

Los últimos modelos de videoconsola de Microsoft, la Xbox One, y de Sony, con Play Station 4, pueden cambiar durante un tiempo el panorama, ya que los aficionados han tenido que esperar seis años (los que menos) para ver una nueva máquina en el mercado. Con este lanzamiento, se comprobará si realmente la tendencia de jugar en otros soportes seguirá al alza y las propuestas en videoconsola van bajando (los grandes juegos sí que suben y son pocas empresas las que consiguen un éxito) o si suponen un aumento general en la industria.

Tras comprar Youtube por más de 1.200 millones de euros en 2007, Google modificó la política de funcionamiento de la plataforma y por tanto las prácticas sobre cómo ganar dinero en YouTube. Era evidente que se tenía que encontrar una manera de asumir los costes de mantenimiento (y sobre todo, los de los 60 trabajadores con los que contaba el portal en aquella época) de una a la que acudían miles de usuarios al día. Así que Google abrió Youtube a la publicidad, una decisión que conllevó la aparición de auténtico profesionales del video de cinco minutos.

Los llamados “youtubers” o, castellanizado, “youtuberos” son gente que se dedica a hacer videos y subirlos a su canal de Youtube. El objetivo es conseguir suficientes reproducciones o visionados del video como para que les genere ingresos. Esta opción ha creado una nueva especie de profesionales que viven de la red, conocidos como bloggers, youtubers o gamers. Se trata de crear un canal y conseguir atraer el interés de los usuarios, por lo que sus temáticas pueden ser desde los más variado y oscilan entre los videojuegos hasta los consejos de salud y belleza. Aunque una de las opciones más habituales y la que congrega a un mayor número de usuarios son los que se dedican a los videojuegos, sobre todo por tratarse de un contenido que gusta a los más jóvenes, característica que comparte el creador y el usuario.

En cualquier caso, para ganar dinero en Youtube lo primero que se necesitan es un muy abundante número de visitas. Y para ello, hace falta crear contenido no exento de calidad. Si se cumplen ambas condiciones es posible despertar el interés de Machinima Company, una empresa que patrocina a los mejores youtubers hasta el punto de que algunos pueden presumir de obtener grandes sueldos, semejantes a los de altos ejecutivos.

Machinima capta a los creadores que mayor número de reproducciones consiguen en la plataforma y ofrecen unos dos euros por cada mil visitas. A cambio de estos ingresos, se añade publicidad a los videos más reproducidos o a los canales de los youtuberos más populares, de los cuales Google, como propietaria de la plataforma, se queda con un pequeño porcentaje. La gran ventaja es que Youtube ya cuenta con más de mil millones de usuarios que, de forma habitual, navegan por el portal en busca de contenido. Aunque quizá precisamente tal volumen también haga que sea muy difícil destacar. Por ello, es evidente que aquellos que lo consiguen reúnen ciertas características que les permiten tener éxito, ya sea por la calidad de sus videos, ya sea por la capacidad de conexión que tienen con el público.

Y aunque parezca que dos euros por cada mil reproducciones es una cantidad nimia, hay que tener en cuenta que los youtuberos más destacados cuentan sus seguidores por millones. Es decir, que tienen fieles seguidores que están esperando sus novedades (es conveniente subir dos o tres videos a la semana) y que, de paso, visualizan alguno de los videos anteriores. El resultado es que estos nuevos profesionales cuentan con unas 200.000 visitas diarias de media. Tan senillo como multiplicar.

Con la constante subida de la luz, no es de extrañar que los españoles requieran de trucos y malabares para no pagar facturas excesivas y cómo ahorrar dinero. Por lo general existe un desconocimiento por parte de la sociedad sobre el funcionamiento de las tarifas de luz de las compañías eléctricas. La mayoría estamos acogidos a la TUR, Tarifa de Último Recurso, que ofrece un precio fijado por el Gobierno en un mercado regulado pero con muchas ataduras.

En caso de no saber cómo cambiar nuestra tarifa podemos ajustar la potencia contratada a nuestras necesidades para no pagar dinero de más. Para ello podremos pasar a una tarifa con discriminación horaria, antes conocida como tarifa nocturna. Hay dos tarifas básicas que son compatibles con el TUR y que nos permitirán ahorrarnos unos euros. El Período Punta que tiene un precio más elevado y el Período Punta que es más económico. De lo que se trata es de programar nuestros horarios para gastar luz solamente cuando la tarifa nos lo permita.

El Período Punta tiene un horario de 12 a 22 horas en invierno y de 13 a 23 en verano, por lo que son diez horas al día en las que podemos utilizar nuestros aparatos. Por su parte, el Período Valle tiene un horario de 22 a 12 horas en invierno y de 23 a 13 en verano. 14 horas al día, todas ellas nocturnas en las que nuestro consumo provocará un claro descenso en la factura. Por ejemplo, si una familia pasa todo el día fuera de casa y solo está un rato por la mañana y por la noche, les conviene contratar esta tarifa. De esta forma solo pagarán el consumo que hagan. Es decir, que pagarán una factura reducida porque solo utilizan el suministro eléctrico a las horas contratadas.

Existen aparatos denominados ahorradores de luz que pueden facilitarnos un descenso en nuestra factura. Utilizan tecnología novedosa y se supone que solamente utilizan la energía necesaria y nada más. Se aprovechan de la energía residual, la que queda en los aparatos una vez apagados, y gracias a eso estabilizan la corriente eléctrica. Aunque realmente estos aparatos no son tan beneficiosos como parece. Su única función es corregir la potencia de aquellos aparatos que lo permitan y conseguir reducir la energía reactiva.

Sin duda la mejor manera de ahorrar luz y energía eléctrica es utilizando solamente la necesaria. Si no encendemos aparatos que no vamos a utilizar ni dejamos durante horas ciertos electrodomésticos podremos ahorrar en nuestra tarifa a final de mes. Con el desarrollo de las nuevas tecnologías se han creado algunas aplicaciones móviles que permiten echarnos una mano para no pasarnos con el consumo.

Standby Check es una aplicación muy útil que nos dice qué aparatos de nuestra casa están gastando energía sin ser utilizados. Es decir, tiene un detective de energía que le dice al usuario cuánta energía podría estar ahorrándose si desconectase ciertos aparatos electrónicos. Electrocalculator nos ayuda a conocer el gasto que hace cada electrodoméstico de nuestra casa. Se trata de saber exactamente cuánto consumen nuestros aparatos y cuál es la mejor forma de utilizarlos para reducir el consumo de nuestra factura de la luz.

No es necesario ser un fotógrafo profesional para sacar algún rendimiento económico de tus fotografías al saber cómo ganar dinero. Todos, profesionales o no, atesoramos en lo más profundo de nuestros discos duros un sinfín de instantáneas que quizás no sean las más brillantes pero que, aunque aún no nos lo creamos, pueden ser del interés para alguien. Para dar salida a ese tipo de material existen las webs de fotografía de stock. Estas páginas, a las que recurren gran cantidad de empresas, ya sean revistas, empresas de publicidad o cualquier organización que necesite contenidos gráficos para ilustrar una información, pagan al fotógrafo una determinada cantidad por cada fotografía vendida. Ahora bien, no vale cualquier tipo de imagen.

Las webs líderes de fotografía de stock son en la actualidad Getty Images y Istock Photo. A ellas pueden acceder tanto personas interesadas en adquirir imágenes como en vender. Para convertirse en lo que ellos denominan contribuidor es necesario leer una voluminosa sección de información y requisitos y luego pasar un examen tipo test que certifique que de verdad hemos comprendido el funcionamiento y las necesidades de la web. Por último, es necesario enviarles una prueba de nuestro trabajo para obtener el sí definitivo. Una vez somos aceptados, podemos subir tantas imágenes como queramos, siendo vital que las etiquetemos y nombremos correcta y exhaustivamente para que cualquier posible comprador pueda encontrarla.

Estamos hablando de prácticamente cualquier tipo de imagen. Desde la fotografía de un cartón de leche a la representación de conceptos como la felicidad o ideas como, por ejemplo, liderazgo, ambición o ternura. La clave está en ponerse en la mente de las empresas que requieren este tipo de imágenes y que, por motivos de derechos de autor, están obligadas a no robarlas de ningún sitio y a pagar su coste. Indudablemente, esto significa que nuestras instantáneas han de tener un mínimo de calidad, traduciéndose esto en que deben estar correctamente iluminadas, carecer de desenfoque y ruido, un color correcto y un encuadre intencionado. También, además de en la prueba de acceso, cada imagen subida es evaluada por un comité de expertos que se encarga de dar el sí final, por lo que tardan varios días en estar disponibles para los compradores.

Los precios varían en función del tamaño del archivo, desde los pocos euros a 300 o 400 euros para tamaño póster. Lógicamente, el fotógrafo no se lleva más que un pequeño porcentaje de la venta, que suele estar entre el 15% y el 40% del precio del archivo. Otra variable muy importante es la exclusividad: si ofertamos nuestras fotografías en una sola web obtendremos mayores beneficios que si las tenemos a la venta en varias. La cantidad de webs de fotografía de stock es considerable: Depositphotos, Bigstockphoto, Shuttertock… basta con hacer una búsqueda rápida en Google, desempolvar y poner bonitas nuestras fotografías de, por ejemplo, paisajes que visitamos en nuestras últimas vacaciones y esperar. Sobre todo esperar, porque sólo en Istockphoto hay más de 20 millones de imágenes alojadas.

Estilos de liderazgo, tomas de decisiones, comportamientos humanos y, sobre todo, la posibilidad de observar la verdadera personalidad, la intimidad de los personajes. Frente a los documentales o los informativos, las películas intentan recrear sucesos y personajes de la realidad proveyéndoles de múltiples aristas que pueden acercar al público a la comprensión de cómo y porqué tomaron determinadas decisiones al invertir en negocios.

El mundo de la economía y el financiero siempre han sido un buen escenario para situar tramas que, con mayores o menores visos de realidad, son capaces de inspirar desde los altos directivos hasta las personas de a pie. Entre ellas, una de las más aclamadas desde su estreno a finales de la década de los ochenta es “Wall Street”, dirigida por Oliver Stone. Film en el que se pone en cuestión cuáles son los límites de la ética en el mundo de los negocios, enfrentando al joven que desea actuar de forma honesta y al viejo “tiburón” de los negocios para el que todo vale con tal de conseguir su objetivo.

No menos interesante es “Up in the air”, de Jason Reitman, donde George Clooney interprerta a un ejecutivo que viaja por todo el mundo para despedir a trabajadores de empresas multinacionales. Frente a un método de gestión tradicional, se encuentran las nuevas formas, que surgen cuando una mujer empieza a trabajar en su departamento y pretende utilizar videoconferencias para realizar los despidos.

Documentando un caso real se encuentra “Barbarians at the Gate”, de Glenn Jordan. La película recrea los sucesos que llevaron la compra de RJR Nabisco, donde se combinan diferentes personalidades dominadas por la ambición de poder y la codicia, los grandes egos y las cuestiones éticas. También sobre la compra de una empresa, aunque, en esta ocasión, realizada de manera fraudulenta versa “Other people’s money”, dirigida por Norman Jewison. A lo largo del metraje, se produce el enfrentamiento entre los propietarios y el comprador por visualizar cuál debe ser el rumbo que debe tomar la empresa.

Para los emprendedores o aquellos que inician sus trayectorias profesionales, nada mejor que visualizar “Tucker” y “The Quiz Show”. La primera, dirigida por Francis Ford Coppola, y subtitulada en español como “un hombre y su sueño”, cuenta la obsesión y lucha de Preston Tucker por introducirse en la industria automovilística americana. Para ello, diseño un automóvil al que bautizó como “Torpedo, el auto del futuro” y del cual, contra viento y marea, sólo se pudieron producir poco más de cincuenta unidades. El vehículo no tuvo éxito, pero introdujo muchos adelantos técnicos que, aún hoy, se utilizan en los coches. Por su parte, en “The Quiz Show”, Robert Redford recrea un caso real de corrupción en un concurso televisivo y cómo las decisiones que se toman al principio de la carrera profesional pueden condicionar el resto de la misma.

Y aunque no menos emprendedor se muestra Tom Cruise en “Risky Business”, nada mejor que finalizar con la que es considerada como una de las diez mejores películas de la historia: “Ciudadano Kane”. Dirigida por Orson Welles en 1941, permite acercarse a la personalidad del personaje a través de quienes le conocieron, pero siempre dejando en el ánimo del espectador un cierto poso de que el éxito empresarial llega acompañado de una inevitable soledad.

Aunque nos parezca increíble parece que fuera de nuestras fronteras en ocasiones confían más en nosotros que nosotros mismos. Muchas empresas han decidido invertir en España, y uno de los motivos principales además de nuestro potencial, ha sido la bajada de los precios provocada por la crisis económica.

Hoy os contamos cuales han sido las principales inversiones rentables extranjeras en España:

Bill Gates invierte en FCC: El fundador de Microsoft, Bill Gates, adquiría por 113 millones de euros, un 6% de la compañía.

Georges Soros invierte también en FCC: El multimillonario inversor húngaro compraba el 3% de FCC por una cantidad superior a los 60 millones de euros.

Carlos Slim invierte en Gas Natural y en inmuebles: El millonario mexicano compró el 0,5% de Gas Natural Fenosa. Y además tras el pago de 428,2 millones de euros, se hacía dueño de los inmuebles ocupados por las oficinas de Caixabank.

Sigma apuesta por Campofrío: El 44,5% del capital social de la empresa cárnica, era adquirido por Sigma.

Banesco compra Novagalicia: Con una oferta de 1.003 millones de euros y la entidad venezolana controla el 88, 3% de la entidad gallega.

Temasek compra la autocartera de Repsol: Repsol vente su autocartera, un 5% de su capital social, a un fondo inversor de Singapur, Temasek. La operación realizada ascendía a la cifra de 1.036 millones de euros.

NTT Data Corporation adquiere Everis: Por una oferta de 559 millones de euros. El grupo español de consultoría y proveedor de servicios era adquirido por la empresa japonesa.

Pemex compra el astillero Barreras: La petrolera mexicana adquirió el 51% del atillero por un valor de 5,1 millones de euros.

Europa Triton Partners compra Befesa: Abengoa vende su filial medioambiental Befesa, por 1.075 millones de euros.

Santander vende su gestora de activos: La gestión de activos del Santander (Santander Asset Management, SAM) fue cedida en su 50% por 2.047 millones de euros a dos entidades de capital riesgo, Warburg Pincus y General Atlantic.

Todas estas operaciones son una prueba de como poco a poco España está recuperando la confianza del comercio, empresas y empresarios extranjeros. Una muestra más por la que podemos empezar a pensar que el fin de la crisis aunque todavía lejano, está sin embargo mucho más cerca de lo que imaginamos.

Las pequeñas y medianas empresas (PYMES) y las multinacionales tienen varios objetivos que cumplir. Si no es el más importante, seguramente se adhiera al grupo calificado como primordial. ¿Cuál es? Intentar vender el producto al mayor número posible de personas y saber dónde invertir.

Cuanto más grande sea este volumen, la posibilidad de incrementar el beneficio económico, a final de mes o año, aumenta también. No es igual ofrecer un artículo a una población de cien individuos que de mil habitantes. En este ejemplo hay una diferencia de 900 consumidores. Puede ser poco, pero no lo es para una micro-empresa o una pequeña compañía. Perder clientes es sinónimo de no obtener ingresos y, por lo tanto, es equivalente a no invertir en nuevas infraestructuras e instalaciones para expandir el negocio y modernizarlo.

Si la diferencia de 900 usuarios es grande para una entidad de estas características, es similar si una multinacional decide abandonar a cien mil consumidores. A mayor tamaño, más probabilidades de conseguir aumentar la cifra pero, también, de descuidar al comprador.

Pero, antes de comenzar este proceso ipso facto, lo primero es mantener un público fiel y, después, como se ha mencionado anteriormente, incrementar la cantidad. ¿Cómo se consigue? Existen varias maneras, pero hay una que ofrece un buen rendimiento. Es muy tradicional y clásica, además de ser muy utilizada por cualquier grupo. El márketing o el merchandising (más actual) es una herramienta con un potencial elevado en el momento de enviar el mensaje al receptor.

El número de canales y soportes que han aparecido en la actualidad, para distribuir el anuncio de manera inmediata, siguen evolucionando y creciendo. La televisión, la radio y la prensa escrita (en menor medida), o la gran aparición del siglo XXI, Internet, han provocado un incremento instantáneo en la tramitación del aviso publicitario al usuario. Con la transformación de Internet y, sus nuevas formas de comunicación viral, ha conseguido romper barreras y mercados y poder llegar a un número mayor de personas frente a los otros tres medios. Es la globalización virtual.

Samsung, la multinacional surcoreana ofrece y vende productos tecnológicos y actualizados (tablets, smartphones, televisiones, vídeos, DVD, entre otros artículos), ha invertido una gran cantidad de dinero en el área del marketing. El motivo principal es lo que se ha citado precedentemente, aumentar el número de clientes de la marca. Es una firma reconocida a nivel internacional que posee un prestigio.

La agencia de noticias Reuters afirma que Samsung se ha gastado un total de 14,000 millones de euros en 2013. La corporación surcoreana destina un 5,4 por ciento del beneficio total al departamento de publicidad y promoción.

El importe que ha empleado la multinacional para el marketing, sobre todo online, está dando sus frutos obteniendo un efecto positivo. Según los datos que publica y divulga Unruly Media, los anuncios de la compañía asiática han sido los más compartidos en las distintas redes sociales globales. La audiencia creció un 200 por ciento respecto a 2012. O lo que es lo mismo, 7,3 millones de visitas.

El balance post crisis es que los pequeños empresarios se encuentran en desventaja financiera frente a las grandes empresas. En concreto, las pymes y los autónomos pagan más del doble de intereses que las grandes compañías. Las cuotas de autónomos siempre son de gran calado en las arcas del estado.

Según un estudio realizado por la Unión de Asociaciones de Trabajadores Autónomos y Emprendedores (UATAE), desde el comienzo de la crisis la diferencia de los tipos de interés que asumen los autónomos y las pymes frente a los de las grandes compañías ha pasado del 15% al 116%.

De acuerdo con la secretaria general de UATAE, María José Landaburu, la crisis económica ha generado un “fenómeno de exclusión financiera para muchos autónomos y pequeñas empresas”.

Tan sólo en septiembre, el tipo de interés para financiación superior a un millón de euros, solicitada por las grandes compañías, estaba en 2,5%, mientras que para los créditos inferiores, a los que optan los microempresarios, se situó en 5,39%.

El crecimiento actual de esta brecha se observa si se compara diciembre de 2007, cuando la diferencia era del 15%: los tipos de interés de los préstamos que superaban el millón de euros estaban en 5,50% y los de menos cuantía estaban en 6,32%.

Landaburu considera que sería difícil imaginarse una salida cercana de la crisis económica si no hay una mejora considerable del crédito a las pequeñas empresas y a los autónomos.

El año 2013 ha traído más reformas. El ejecutivo de Mariano Rajoy ha decidido sentar las bases, o eso dicen los miembros del gobierno, de una recuperación económica y un futuro crecimiento. El énfasis de ese crecimiento pretende ser su sostenibilidad en el tiempo. El gobierno se ha percatado de que una futura crisis puede volver a poner en serias dificultades a la administración pública al verse obligada a cubrir gravosas prestaciones como el subsidio de desempleo ante un eventual incremento del número de parados como el actual –llegando a tasas de paro del 26,20%.

Entre las medidas de contención del gasto encontramos la congelación de los salarios de los empleados públicos que se ha mantenido este año, la reducción del gasto en infraestructuras o la reforma de las pensiones de jubilación mínima. Esta última, muy controvertida, ya que prevé que las pensiones siempre crezcan un 0,25% y hasta un máximo de la variación anual del IPC (el indicador que mide la variación de los precios de los bienes y servicios) más el 0,25% ‒esto siempre en caso de que exista crecimiento en la economía. El problema es que aunque la cuantía de la pensión crecerá, no lo hará al mismo ritmo que los precios provocando que los jubilados pierdan poder adquisitivo.

También le ha causado serios dolores de cabeza la fijación de los objetivos de déficit para las administraciones locales y regionales. Desde las capitales autonómicas se pidió al ejecutivo mayor flexibilidad en el gasto dado que la Comisión Europea amplió el plazo en el que España debe alcanzar la meta del 3%. Con los objetivos de déficit fijados por el gobierno las administraciones autonómicas han seguido optando por la vía del recorte en los servicios públicos para poder llegar al límite de gasto.

El principal problema al que se enfrenta el gobierno es el paro. Tradicionalmente, debido al sistema económico nacional fuertemente basado en el turismo y la construcción, era necesario que la economía creciese a un ritmo del 2% anual para que hubiese creación de empleo. La reforma laboral y un paquete de medidas de incentivo a la contratación van en la línea de alterar esta relación entre crecimiento y generación de empleo.

Por un lado, la denominada flexibilización laboral facilita los trámites de despido y contratación. Los costes para el empresario a la hora de despedir son menores, pasando de una indemnización equivalente al salario de 45 días por año trabajado a 33 días. Por otro, se han creado incentivos a la contratación como deducciones de las cuotas de la seguridad social (si un empresario contrata a una persona menor de 30 años o lo hace con un contrato a jornada partida, no paga toda la cuota de seguridad social de este trabajador durante un periodo de tiempo).

El autoempleo ha sido otra de las vías explotadas. A fin de atraer a más personas a esta modalidad, el gobierno ha rebajado las cuotas de autónomos. Además, mediante las líneas de crédito ICO (22.000 millones de euros) está intentando inyectar dinero para que los emprendedores tengan acceso a préstamos con los que iniciar sus proyectos o mantener sus empresas en momentos de dificultad.

A esos 22.000 millones hay que añadir otros 10.000 millones que el ejecutivo ha destinado a las Pequeñas y Medianas Empresas canalizándolos a través de las entidades financieras que fueron nacionalizadas (Bankia, Nova Caixa Galicia o Catalunya Caixa).

Además, a fin de ponerse al día de las deudas que las administraciones tienen con las empresas, el ejecutivo ha ampliado el plan de pago a proveedores y está en trámite de aprobar el llamado IVA de caja, una medida con la que las empresas no tendrán que abonar este impuesto hasta que no hayan cobrado los bienes que están gravados con el mismo.

En cuanto a las medidas que el ejecutivo ha emprendido para diversificar y consolidar la economía, van en la línea de fomentar el desarrollo de la investigación. Las empresas que realicen inversiones en I+D+i podrán beneficiarse de desgravaciones en el impuesto de sociedades. También se han aprobado deducciones para las empresas exportadoras a fin de orientar nuestra economía hacia el denominado sector exterior.

Una de las reformas que más ha afectado y seguirá haciéndolo es la del sector eléctrico. El gobierno ha tenido que abordar el denominado déficit tarifario. La solución, según el ejecutivo, ha sido la de repartir este déficit entre los implicados. El Estado reducirá las subvenciones al sector, las eléctricas asumen una parte de ese déficit en forma de pérdidas y el ciudadano verá como se incrementa su factura.

Las medidas del gobierno han evitado aumentar el gasto para atajar el temido incremento del déficit público que este año debería situarse en el 6,5% y al mismo tiempo configurar los parámetros para la recuperación económica. El gobierno, a diferencia del año 2012, ha optado por reducir los gastos sin aumentar los ingresos por la vía de la subida de impuestos.

En cuanto al empleo, no está claro si el retroceso de la tasa de paro desde el mes de abril se ha debido a la reforma laboral o a que la economía se ha reajustado y ha comenzado a crecer permitiendo a las empresas contratar a nuevos trabajadores. Sin embargo, el dato de la caída del desempleo así como el del incremento de las exportaciones y la salida “técnica” de la situación de recesión han sido interpretados como síntomas de que la economía española está comenzando a repuntar y de que las medidas económicas de estos dos últimos años comienzan a dar sus frutos.

Nada o prácticamente nada en este mundo queda exento de pagar impuestos. Los planes de pensiones tampoco. Cuando un ahorrador decide invertir parte de su dinero en un plan de pensiones es importante que antes se informe sobre la fiscalidad de este tipo de producto financiero ideado para la jubilación anticipada, sobre todo, a la hora de retirar su dinero. Los planes de pensiones son un mecanismo de ahorro, al que muchos recurren como complemento a la futura pensión de jubilación pública, que permiten al inversor realizar aportaciones periódicas en un fondo con el fin de disponer de un capital o una renta en el momento de la jubilación. Pero como todos los productos financieros, los planes de pensiones tienen sus ventajas y sus inconvenientes. Comencemos por los inconvenientes.

A diferencia de un plan de jubilación o la cuentas de ahorro, los planes de pensiones se caracterizan por su falta de liquidez, es decir, no se puede disponer del dinero invertido y de los intereses generados hasta que se llegue a la edad legal de jubilación, o bien sucedan algunos de los supuestos excepcionales de liquidez: incapacidad laboral, enfermedad grave, paro de larga duración o fallecimiento, para que puedan disponer del capital los beneficiarios. Hay que recordar que los planes de pensiones son gestionadas por un banco o gestora que invierte, a su vez, en otros activos financieros, ya sean acciones, si se trata de un plan de pensión de renta variable, bonos de empresas o deuda pública, si son planes de renta fija, o mixtos.

Entre las ventajas: el supuesto ahorro fiscal. Y hablamos de supuesto porque, a diferencia de lo que muchos puedan pensar, los planes de pensiones también tributan a Hacienda, aunque sólo en el momento del rescate. De ahí que se hable de las ventajas fiscales de estos productos, porque durante los años de aportaciones al plan no hay que pagar impuesto alguno, sino todo lo contrario. Existe, dependiendo de la cantidad aportada, una desgravación fiscal en la declaración de la Renta. Pero esta deducción, para muchos expertos, no es más que un engaño e incluso abogan por eliminarla. “La desgravación fiscal de las contribuciones a planes de pensiones privados tiene efectos regresivos y falsea la composición del ahorro”, defendieron recientemente algunas voces de la Comisión Europea.

Y es que en el momento en el que el inversor empieza a cobrar el plan de pensiones, las rentas percibidas tributan como rendimientos del trabajo, por lo que cuando se reciba el dinero con los intereses generados, el titular deberá pagar los impuestos que no satisfizo en sus sucesivas declaraciones de la Renta. Además, hay que tener en cuenta que no sólo tributan los hipotéticos beneficios obtenidos en forma de intereses, sino que se tributa por la totalidad del dinero ahorrado. Por ello, a la hora de rescatar el plan de pensiones hay que saber muy bien que forma conviene más para evitar pagar más impuestos.

En función de la modalidad de pago que escojamos, ya sea como capital único, renta, o mixto, deberemos pagar a Hacienda una cantidad mayor o menor en concepto de impuestos. Además, hay que tener en cuenta que también influyen otros aspectos; com periodo en el que se hicieron las aportaciones, la pensión que obtenga el ciudadano, a través de la seguridad social, y la cuantía total conseguida. Por todo ello, antes de elegir un plan de pensiones con el fin de garantizar una tranquilidad económica en el futuro, es importante un buen asesoramiento fiscal y, sobre todo, leer la letra pequeña de los contratos.

Hay dos tipos de pensiones no contributivas: por invalidez y por jubilación. En ello influye el cálculo de la pensión de jubilación.

Pensión no contributiva por jubilación

Es una prestación económica, asistencia médico-farmacéutica gratuita y servicios sociales complementarios a aquellas personas que, siendo mayores de 65 años, no tienen derecho a una pensión contributiva de la Seguridad Social y carecen de recursos suficientes.

Requisitos para acceder a la pensión no contributiva por jubilación

– Ser mayores de 65 años
– Ser español o extranjero con residencia legal en España que cumplen los siguientes requisitos: Tener 65 o más años y residir legalmente en territorio español y haberlo hecho durante un período de 10 años, en el período que media entre la fecha de cumplimiento de los 16 años y la de devengo de la pensión, de los cuales dos han de ser consecutivos e inmediatamente anteriores a la fecha de la solicitud.
– Carecer de ingresos suficientes.

Pensión no contributiva por invalidez

Es una prestación económica, asistencia médico-farmacéutica gratuita y servicios sociales complementarios a aquellas personas que, acreditando un determinado grado de discapacidad, no tienen derecho a una pensión contributiva de la Seguridad Social y carecen de recursos suficientes.

Requisitos para acceder a la pensión no contributiva por jubilación

– Tener 18 o más años y menos de 65.
– Residir legalmente en territorio español y haberlo hecho durante un período de cinco años, de los cuales dos han de ser consecutivos e inmediatamente anteriores a la fecha de la solicitud.
– Tener reconocido un Grado de discapacidad igual o superior al 65%. Este requisito se exceptúa para aquellos pensionistas asistenciales por razón de incapacidad o enfermedad del antiguo Fondo Nacional de Asistencia Social, siempre que lo fueran con anterioridad al 22 de marzo de 1991.
– Carecer de ingresos suficientes

Incompatibilidades de las pensiones no contributivas: Esta prestación es incompatible con el Fondo de Asistencia Social (FAS) por vejez o por enfermedad, con el subsidio de garantía de ingresos mínimos, con el subsidio de asistencia de tercera persona de la LISMI y con la condición de causante de la prestación económica por niño a cargo de la Seguridad Social.

Sin embargo la Pensión de Invalidez no Contributiva es compatible con el salario por trabajo hasta el límite del indicador público de renta a efectos múltiples (IPREM). Si se supera dicho límite la pensión se reduce en el 50% del exceso, sin que se pueda sobrepasar 1,5 veces del IPREM.

Decir caja en San Sebastián no es decir mucho, ahora bien, decir “kutxa” (caja en euskera) es traer al imaginario colectivo la Caja de Ahorros en la que muchos guipuzcoanos han ahorrado toda su vida. La cercanía y la proximidad han hecho desde finales del siglo XIX que la Kutxa tuviera una importante cota de mercado. En País Vasco y Navarra contaría con un tercio de los clientes de la banca en general (actualmente bajo la marca Kutxabank ronda el 35%), pero ha sido en Guipúzcoa donde mayoritariamente ha tenido más sucursales y más clientela a sus planes de ahorro.

Ahora forma parte del grupo Kutxabank, la marca bajo la cual se han refugiado las tres cajas vascas y se han convertido en banco. Es significativo este cambio que deja en un lado el espíritu original de las cajas de ahorro españolas que eran Montes de Piedad y una puerta abierta para que los más desfavorecidos tuvieran una oportunidad. ¡Qué tiempos lejanos aquellos! Se esfumaron los propósitos iniciales para dar paso a los propósitos particulares, tanto es así que un banco ha sido capaz de poner de acuerdo al Partido Popular y al PNV a la hora de colocar a los suyos al mando del timón del nuevo banco. Cuando se trata de dinero, está visto que las dos derechas se ponen de acuerdo.

Kutxabank es un banco sólido, una reconversión que han realizado las cajas vascas por interés propio y no por obligación como ha sucedido en otros procesos de fusión. Pero es también un ejercicio de egoísmo auspiciado por el poder político. Ganaron en 2012 más de 84 millones de euros y eso que tuvieron que hacer dotaciones por valor de más de 500 millones de euros. Además ha tenido que ir digiriendo la compra de CajaSur puesto que aunque se llevó casi 400 millones de ayuda por esta adquisición, la verdad es que la entidad andaluza tenía un desierto con más de 2.000 millones de euros.

Ahora se preparan para la entrada en vigor de Basilea III y lo hacen con buen pie, tienen solvencia, son fuertes y no cumplen con su palabra. O eso dicen los afectados de Stop Desahucios porque Kutxabank dijo que paralizaría los desahucios en las viviendas de primer uso y según parece, no lo está cumpliendo. De hecho lleva la situación hasta tal punto que está exigiendo el pago del importe que le adeuda por una hipoteca una ciudadana que participa en un concurso de televisión y que, evidentemente, solo podría pagar si lo gana. Eso sí, entre sus ofertas hipotecarias sí está la de conceder una hipoteca a una vivienda que esté vendiendo la Sareb, el conocido como banco malo que ni es banco ni es malo (para los bancos, claro). Y como no podía ser de otra manera, se ha subido al carro de convertirse en inmobiliaria e intenta sacudirse los pisos de encima como puede.

Tampoco su director general se ha visto muy afectado por la situación, el sueldo de Mario Fernández se mantuvo por encima del medio millón de euros en 2012, muy acorde con la crisis y el apretarse el cinturón que vienen propugnando desde Kutxabank. Está claro que la crisis la están viviendo algunos, pagando muchos y oliendo de lejos otros. El “bank” que se ha puesto Kutxa detrás parece que le ha venido de perlas. Ya se sabe aquello de que la banca… Siempre gana.

Algunas aseguradoras cuentan entre sus productos con planes de pensiones, que compiten directamente con los seguros de vida. Para las compañías que ofrecen ambas fórmulas da igual lo que escoja el cliente porque siempre saldrán ganando.

A la hora de pensar en el futuro, especialmente cuando llegas a cierta edad, muchas personas se preguntan si es mejor invertir en un seguro de vida o realizar un plan de pensiones.

Hay quien se decanta por la primera opción, blindando a su cónyuge e hijos los medios económicos necesarios para hacer frente a una nueva etapa tras su fallecimiento. Sin embargo, otras personas prefieren los planes de pensiones, con los que, una vez te jubilas, recibes las aportaciones que has hecho más los rendimientos conseguidos, con la ventaja de que también puedes disponer de ellos en caso de desempleo de larga duración, invalidez o enfermedad grave. Si falleces, son tus familiares quienes reciben esta cantidad. Y es en este punto donde los planes de pensiones entran en competencia directa con los seguros de vida.

En estos momentos, tanto si una persona decide hacerse un seguro de vida, como si se decanta por un plan de pensiones, las compañías aseguradoras salen ganando, ya que ofrecen ambos productos que, aunque parecen muy distintos entre sí, en realidad compiten por conseguir a un mismo segmento de la población.

A la hora de contratar un plan de pensiones es necesario hacerlo con una compañía que ofrezca solidez y estabilidad financiera, confianza, rentabilidad, ventajas fiscales (ya que este producto está ligado a desgravaciones del IRPF) y disponibilidad. Cuando vayamos a contratarlo, conviene conocer perfectamente todas las posibilidades que nos van a ofrecer, con el fin de que podamos escoger la que más se ajusta a nuestras necesidades.

Existen opciones más conservadoras, con el 100% del capital garantizado, y también más agresivas, con el 100% de renta variable. Para hallar un producto con el que nos encontremos cómodos, lo mejor es tener claro cuál es la combinación de renta fija y variable que más nos conviene, es decir, el nivel de riesgo que estamos dispuestos a asumir. Esto dependerá de nuestra edad y nuestras circunstancias personales en el momento de la contratación. Dejarse aconsejar por un experto externo puede ayudarnos en este sentido.

Las compañías aseguradoras, en general, publicitan los planes de pensiones como un producto flexible, que se adapta a nuestro perfil, con el que disfrutar de una mejor jubilación y que nos permitirá ahorrarnos impuestos mientras estamos trabajando.

Existe la posibilidad de realizar las aportaciones en un único pago, de forma periódica, o con importe constante o creciente. Y también podemos aumentarlas, disminuirlas o suspenderlas, además ordenar traslados de un producto a otro, con el fin de diversificar el ahorro y optimizar a largo plazo los rendimientos. En nuestra mano está elegir la fórmula que más nos conviene. Antes de decidir es conveniente regalarse un periodo de reflexión.

No. Por mucho que parezca lo contrario, un inversor minorista que ve en el ladrillo el salvaconducto de su futuro, está equivocado. El sector inmobiliario es un sector totalmente cíclico y cuando va bien es relativamente fácil ganar dinero, el problema es saber ver cuándo termina el ciclo y van a cambiar las tornas.

En España hasta 2008 la inversión en ladrillo parecía segura y eterna, de hecho todo el país hizo del ámbito inmobiliario y constructor uno de sus pilares de crecimiento. El precio de las cosas no es sino el precio que está dispuesto a pagar por esas cosas, una persona. Hasta que llega un día que nadie está dispuesto a pagar el astronómico precio que ha alcanzado, en este caso, la vivienda. Es muy complicado salir de la espiral de la avaricia con éxito, hay un dicho en el mercado bursátil que dice que “el último euro lo gane otro”. Es una lección que muchos especuladores particulares deberían de haber sabido antes de meter todo su dinero en pisos porque, pinchada la burbuja inmobiliaria, los ladrillos no dan de comer a nadie. Son formas de invertir y especular.

Según datos oficiales del Ministerio de fomento, 2012 se cerró con un stock de vivienda superior al medio millón de pisos. El exceso de oferta y la falta de crédito para la adquisición, hacen que irremediablemente baje el precio de las casas. No hay otro camino. Y quienes creyeron hacer su agosto cuando compraban pisos para especular en 2008, cuando se alcanzó la cota más alta de precios, ahora tienen un doble problema: pagar esa compra y ver cómo con el paso del tiempo se devalúa.

A este cocktail de acontecimientos hay que añadir que muchos bancos se han convertido en inmobiliarias con lo que tienen más capacidad de bajar los precios de la vivienda que los particulares, rompiendo el mercado y propiciando la financiación (escasa) únicamente hacia los pisos que tienen en propiedad.

Parecía que en los albores del milenio cualquiera podía ser promotor, constructor, montar una inmobiliaria y forrarse. Bajó la marea y se ha visto claramente (como diría Warren Buffet) quién nadaba desnudo. No se puede pretender obtener una rentabilidad jugosa sin riesgo y menos sin poner un pilar firme a la casa. Empezar la casa por el tejado es sinónimo de que se caiga. Con todo y con eso, según los datos del INE, el Instituto Nacional de Estadística, hay un 18% de viviendas que se construyeron durante la etapa del boom que están vacías, no quiere decir que estén en venta, pero están perdiendo valor cada minuto que pasa.

Jugar con fuego implica poder quemarse, y así ha sucedido con los pequeños especuladores que han pretendido obtener una rentabilidad segura con inversiones en ladrillo. Ninguna inversión es segura por definición, unas tendrán mayor grado de peligro que otras, pero invertir siempre conlleva un riesgo. El hándicap radica en que la avaricia cegó a muchos pequeños ahorradores que pensaron que siempre llegaría alguien detrás que pagaría más por el piso comprado. El problema era que el Rey iba desnudo y cierto día un comprador se dio cuenta, y luego otro, y luego otro…

Los locales dedicados a la venta y compra del oro han crecido como los champiñones en todos lados teniendo como abono la crisis. Los barrios se han llenado de estos negocios que cada vez más y más han sido el recurso inmediato para las muchas familias que han tenido que vender y empeñar sus más preciados tesoros, para poder pagar sus facturas a fin de mes, y poder llenar sus neveras.

La crisis ha sido su aliada, pero parece que su ya época dorada, y nunca mejor dicho, está tocando a su fin. Eso sí a un fin que va a ser sonoro, y por la puerta grande, mucho más que los metros cuadrados que ocupan estas minúsculas oficinas en las que invertir en oro es el principal negocio.

Los negocios compro oro, se han encontrado con un tirón de orejas y un castigo más que ejemplar, este es el caso de los empresarios valencianos con la desagradable sorpresa de la campaña de la Consejería de Hacienda para reclamarles el pago del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP) de los últimos cuatro años.

Este impuesto, que casi nadie ha pagado, como los propios comerciantes reconocen y Hacienda así lo corrobora, corresponde a la información referente a los productos adquiridos en estos negocios, y cuya inspección es muy sencilla, ya que basta con revisar el llamado Libro de Policía de cada comercio, en el cual los comerciantes tienen la obligación de anotar y fotografiar cada joya adquirida, para que la propia Policía pueda comprobar si la misma procede de un robo o no.

Los comerciantes dan tres motivos por los que no han pagado este impuesto.

El primero de ellos, afirman es que no están obligados a hacerlo, así lo recoge una sentencia del Tribunal Supremo de 1996, además de varios fallos de tribunales superiores autonómicos que también les eximen. A pesar de estos datos, la Agencia Tributaria sostiene que la actividad referente al negocio del “compro oro” está sujeta a ITP, pero igualmente la mayoría de las empresas están recurriendo los pagos reclamados.

La segunda razón, según dicen los empresarios es meramente burocrática. Es cierto que la ley les obligaba a hacer una declaración y un ingreso por cada objeto que comprasen a un particular, lo saben y lo admiten, pero afirman que se trata de un trámite tedioso para el que las tiendas no disponen de personal suficiente.

El último de los motivos es que hasta el momento Hacienda nunca había perseguido este incumplimiento, y por eso, como nunca se había pedido, los comerciantes nunca lo habían pagado.

Señores estamos en el país de la picaresca española, ¡no lo olvidemos!, pero grandes cadenas de tiendas si han pagado religiosamente, aunque le haya sentado a los mil demonios, y por lo tanto lo justo es que todos los negocios de este tipo, grandes o pequeños, paguen lo que deben.

Cuando acecha la incertidumbre en relación al dinero, los inversores buscan alternativas que puedan servirles para cubrir la seguridad de su patrimonio. Al final no hay que olvidar que el dinero es únicamente papel, papel moneda en el que se deposita la confianza pero nada más. Un billete tiene valor en tanto en cuanto el consenso de mercado decide que lo tiene, y hay más de un ejemplo en la historia donde se ha roto esa confianza y el papel moneda ha pasado a tener un valor igual a cero.

Por eso, los expertos aconsejan tener una parte del patrimonio invertida en algún bien tangible que tenga valor en sí mismo como los metales preciosos, diamantes u obras de arte. El material que está de moda ahora es el grafeno, un material descubierto hace pocos años (en 2004) y del que todavía no se conocen todas sus propiedades. Según parece, podría suponer una auténtica revolución en diferentes áreas dadas sus ventajas de resistencia, fortaleza, flexibilidad y propiedades electrónicas, entre otras.

Se habla de que será el material del futuro y de que una inversión ahora en grafeno puede ser muy rentable en el medio-largo plazo. Sin embargo es aconsejable recordar una de las máximas principales que ha de tener en cuenta cualquier inversor: no meter todos los huevos en la misma cesta. Porque si se cae la cesta, al menos no se romperán todos los huevos. Es sencillo de entender, ninguna inversión es, por definición, segura 100% así que es conveniente ser precavidos y diversificar en función del riesgo y la rentabilidad potencial del activo en el que se quiera invertir.

Hay empresas relacionadas con la industria del grafeno que cotizan en bolsa y en las que, gracias a internet, se puede invertir dinero directamente. CVD Equipment Corporations o Cabot Corp entre otras muchas empresas son buen ejemplo de ello. Si bien hay que tener siempre en cuenta la moneda en la que se invierte puesto que es otro riesgo a cubrir, el de la cotización de la compañía (ya se sabe que el mercado tiene su propia lógica) y el riesgo divisa, el cambio euro-yen o euro-dólar puede hacer que las pérdidas se incrementen con el cambio.

En España existe ya una empresa que trabaja y analiza las posibilidades del grafeno, se llama Graphenano y aunque tiene una parte de capital alemán (un 10%) es mayoritariamente española. El mundo de posibilidades teóricas que abre este material está claro, pero se sigue investigando y se ha de concretar cómo se pasará de la teoría a la práctica.

En cualquier caso invertir o no en este material o en las empresas que analizan sus posibilidades, requiere además de un análisis del riesgo como ya se ha comentado, un análisis del perfil del inversor y un conocimiento del plazo temporal que otorgará a la inversión. Este tipo de apuestas suelen ser a largo plazo y para perfiles que no sean muy conservadores puesto que el factor riesgo está presente en el futuro del dinero invertido.

Cuando lleguen las inversiones milagrosas es conveniente no precipitarse y tomar distancia, analizar realmente los pros y los contras del proyecto y ser realistas a la hora de calcular beneficios. No es oro todo lo que reluce, aunque lo envuelvan con un papel dorado. Hay que tener precaución y no dejarse llevar por los discursos bien estructurados y llamativos porque una vez quitado el envoltorio, en vez de oro puede haber plomo.

La moneda virtual Bitcoin, que fue creada en 2008 por la misteriosa entidad Satoshi Nakamoto (no se sabe si se trata de una persona, de una empresa, de una tribu o de un superhéroe) con el objetivo de no depender de la política de ningún banco nacional, sino de la demanda y el número de transacciones, capaz cambiarse hoy por un euro y mañana por 500 (y al día siguiente por la mitad) y aceptada por un número de compañías cada vez mayor, ya cuenta con dos cajeros automáticos, prueba de su tirón (al menos entre los fanáticos de la tecnología y los especuladores de algunas zonas del planeta).

El más reciente, colocado por la empresa finlandesa Prasos, está en el corazón de Helsinki, dentro de una tienda de discos llamada Levykauppa Äx, en la calle Asematunnelli. El propio establecimiento, ubicado en la Estación Central de la ciudad y famoso por sus extravagantes y rompedoras iniciativas, acepta el pago con la moneda virtual, que puede efectuarse con el teléfono móvil.

El primer cajero, fabricado por la estadounidense Nevada Robcoins e instalado por la empresa Bitconiacs, se encuentra en la ciudad de Vancouver, concretamente en el interior de la cafetería The Waves; el aparato facilita la conversión de dólares canadienses a Bitcoins para hacerlos circular por Internet. A pesar de que la operación es de carácter anónimo, el cajero identifica al usuario mediante el escaneo de la palma de su mano, lo que le permite comprobar si ha superado el tope de dólares que se pueden cambiar a diario (3.000, cantidad que equivale a algo más de 2.000 euros y que es la fijada por el Gobierno para luchar contra el blanqueo de dinero). También está ganando popularidad la moda de invertir en bitcoin.

Bitconiacs ya ha anunciado que tiene la intención de ampliar su red de cajeros en una ciudad en la que el Bitcoin está aceptado en 15 locales comerciales. Sin embargo, la prohibición de utilizar esta moneda en China y la reticencia de otros países, con Francia, Alemania y Noruega a la cabeza (la divisa ha sido empleada en varias ocasiones para cometer fraudes y es la favorita para cerrar turbios negocios en la misteriosa deep web), han llevado a muchos expertos a pensar que los dos aparatos ya instalados no pasarán de ser una anécdota.

En España solamente 20.000 personas se atreven a manejar Bitcoins; la mayoría son hombres de 35 años con profundos conocimientos de informática.

La jubilación en España es cada vez más una cuestión que preocupa a más personas. Un futuro en la vejez tranquilo sin preocupaciones, al menos económicas, es el sueño del “Dorado” para los futuros jubilados. Mantener el nivel de vida que han llevado durante sus años de trabajo no parece tarea fácil y más en los tiempos que corren.

Una buena planificación, en las décadas previas a la jubilación es clave para retirarse y poder ser “feliz”. Pero cuál es el momento de empezar a ahorrar para jubilarse, no cabe duda que cuanto antes se empiece menor será el esfuerzo y mayor el resultado. Un estudio de Abante recoge que para obtener 1.500 euros al mes al jubilarse, el ahorro mensual para una persona de 30 años iría de los 3.500 a los 12.200 euros al año. Está claro que supone un esfuerzo en la economía durante décadas, pero a la vez un tranquilidad a largo plazo para el día de mañana.

Cuanto antes empecemos a invertir en nuestros ahorros, mayores serán los mismos, lo ideal es plantearnos invertir en un plan de pensiones a los 30 años, ya que tendremos tiempo más que suficiente para hacer un colchón en condiciones para cuando nos retiremos. También invertir en bolsa es una opción, pero se necesitan conocimientos.

Sin embargo con 30 o 40 años en la actualidad lo que todos tratamos de hacer es sobrevivir al día a día, no podemos pensar en un futuro a largo plazo cuando tengamos mas de 60 años, cuando nuestro futuro inmediato lo vemos muy negro.

Quizá lo ideal es hacer como la fábula de la hormiga y la cigarra, e ir día a día recogiendo un poquito de aquí y un poquito de allá, para pasar los duros inviernos que vendrán. Está claro que no resultará nada fácil, pero de lo que no cabe duda es que merecerá, y mucho la pena.

Hay estudios que recogen que personas premiadas en los sorteos de navidad, son cinco años más tarde, más pobres de lo que eran antes de que les tocase el premio. Suena increíble pero las estadísticas no suelen mentir, así es que ten cuidado, disfruta el momento, digiérelo, y pon las neuronas a pensar después de hacer los “excesos”, mejor si sin los mínimos posibles, que jamás hubieras pensado que podrías.

Si usted ha sido uno de esos a los que la diosa Fortuna ha tocado con su varita, utilice la cabeza e invierta para que dentro de esos cinco años que cuentan las estadísticas usted sea una de las excepciones que confirma la regla.

Utilice ese dinero pensando en el hoy, en el mañana y en el futuro, o lo que es lo mismo en el medio y en el largo plazo. Seguramente el hoy sea pagar esa hipoteca que siente como la espada de Damocles todos los meses, y también quiera pagar esos llamados “agujeros”. Perfecto, ahora piense en el mañana y opte por invertir para que su activo siga creciendo.

Tiene todo un mundo de posibilidades de inversión, puede invertir en renta fija o en renta variable, en un depósito, en activos inmobiliarios, en material del futuro, en fondos de pensiones. Solo piense en el objetivo de esa inversión y en cuanto tiempo quiere lograrlo, piense que no podrá tocar ese dinero. Será algo así como “no tenerlo” mientras está rentando.

Si quiere optar por inversiones diferentes a las de siempre como los depósitos bancarios, es su momento. No obstante, los depósitos bancarios siguen siendo la opción más segura.

Entre las novedades de inversión una de ellas y que más rentabilidad está ofreciendo es la moneda virtual Bitcoin, que ha llegado a una rentabilidad del 4.700% a lo largo del último año. No hay que olvidar sin embargo que este tipo de inversiones no están exentas de riesgo. A mayor rentabilidad mayor es el riesgo que debemos correr.

Otra opción es invertir en coches clásicos, su inversión puede llegar a crecer también hasta un 28% en solo un año.

Otras de las novedades es invertir en vinos, aunque suene increíble invertir en caldos es una opción bastante rentable en estos tiempos y existen fondos especializados en ellos.
Y lo más importante, siga usted siendo la misma persona de antes de hacerse amiga de la diosa Fortuna, y solo cambie en que sea un poquito más feliz.

Muchas veces surge la duda de dónde invertir ese dinero ahorrado que tenemos para que nos rente sin que suponga un riesgo. Los fondos de inversión son actualmente una de las mejores opciones.

El inversor siempre debe hacerse una serie de preguntas antes de entrar de cabeza en el proceso de inversión. Por un lado debe decidir cuánto quiere invertir, valorando además los objetivos con que hace esa inversión. Además hay que tener en cuenta a nivel de operaciones fiscales, que nos va a suponer realizar esta acción. También debemos valorar qué persona o personas serán las encargadas de “controlar” y “velar” por nuestra inversión, y estar seguros de la entidad en la que estamos confiando nuestro dinero.

Existen una serie de términos básicos que debemos conocer para movernos en el mundo de los fondos de inversión.

El sistema de un fondo de inversión son las “participaciones”, es la unidad mínima del mismo, esto significa que al invertir en un fondo de inversión lo que realmente estamos haciendo es comprar participaciones de ese fondo.

El precio de una participación viene determinado por el cálculo total del patrimonio divido entre todas las participaciones existentes en ese momento, esto recibe el nombre de “valor liquidativo”.

Si llega el momento en que nosotros queramos vender nuestras participaciones, a esta operación se le llama “reembolso”.

Es importante tener presente que la rentabilidad puede ser positiva o negativa, y esto depende el número de personas que hayan accedido la compra de esas participaciones, y por lo tanto a las que estén en circulación en el mercado en ese momento, esa cifra que de la rentabilidad de las participaciones será la de los nuevos adquisidores y los que hagan operaciones reembolso.
Lo más inteligente a la hora de invertir es diversificar las inversiones, esto hace que el riesgo sea menor, que no significa que sea del todo seguro, ya que toda inversión siempre significa un riesgo, y más si buscamos una alta rentabilidad.

A nivel fiscal hay que tener presente que los fondos de inversión son las opciones más ventajosas. Porque por un lado no hay que pagar impuestos hasta que el inversor vende sus participaciones, reembolso, estos no son efectivos, ya tengan beneficios o pérdidas, hasta que no se produce esa acción de venta. Y por otro, los fondos de inversión permiten acciones de traspaso, y podemos cambiar lo que tenemos en un fondo y meterlo a otro según nuestros objetivos de rentabilidad y la propia situación económica del mercado.

A pesar que la información referente a los fondos de inversión es completamente pública, nunca debemos olvidar que todo este tipo de operaciones económicas, debemos dejarlas en manos de profesionales, de gestores que serán quienes nos ofrezcan las mejores posibilidades de donde realizar nuestras inversiones.

El crédito no fluye ni a las familias ni a las pymes. Las empresas inventan nuevas formas de financiarse a través de métodos alternativos al bancario, por ejemplo a través del Mercado Alternativo de Renta Fija, MARF que se ha inaugurado recientemente en España. Pero las más pequeñas, los autónomos y las familias no consiguen acceder al dinero. Las campañas de publicidad de los grandes bancos asegurando la reactivación del crédito son populismo sin contenido real.

Miles de millones de euros de dinero público inyectados en el sistema bancario español, 60.000 concretamente para apuntalar sobre todo a las Cajas de Ahorro nacionales y, de momento, a un único banco, el Banco de Valencia al que por cierto, le crecen los imputados. Aquí juegan un papel importante los depósitos bancarios. Hoy 13 ex directivos de la entidad y un socio de la consultora Deloitte han sido imputados por falsear, presuntamente, las cuentas.

Imputados a parte, todo el mundo sabe que los bancos tienen el grifo de la financiación cerrado. Las inyecciones de liquidez de dinero público en las entidades se dirige a todos los ámbitos menos al que debería de ir. Al final es más cómodo utilizar ese dinero para acomodar los balances propios, provisionar lo que exige el Banco de España y prepararse para el próximo año: Europa dará pasos en pro de la unión bancaria y el sector financiero español volverá a pasar test de estrés de los depósitos a plazo fijo.

Ni gota de crédito. Tanto es así que hasta el propio Banco Central Europeo se estaría planteando penalizar el dinero en depósito que los bancos han dejado tradicionalmente en el BCE, y por el que han obtenido un interés. Igual que los depósitos de particulares pero con la diferencia de que no tienen plazo temporal, ni mucho menos. El BCE ha llegado a pagar el 3,75% de interés a un banco por dejar un solo día su dinero en depósito. Ahora Super-Mario (Mario Draghi, el presidente del BCE a quien muchos ven como el superhéroe de videojuego, aunque no tiene bigote) podría estar planteándose penalizar a las entidades financieras que dejen su dinero en depósito. Lo cual implica un reconocimiento tácito de que no se está prestando liquidez.

Ha de existir un término medio, ni conceder hipotecas a cualquiera que pase por delante de la puerta de un banco ni restringir el acceso al crédito y ponerlo al alcance únicamente de quienes tienen dinero. Se dan situaciones esperpénticas como que para acceder a un préstamo ICO hay que depositar en el banco 30.000 euros, lo curioso es que se pide esa misma cantidad… Si el BCE penalizara el depósito, probablemente no pasaría absolutamente nada. En Suecia el año pasado el banco central impuso una sanción del 20% a quien depositara el dinero en “su hucha” y sencillamente los bancos se fueron con su dinero a otra parte. Esta medida dará muchos titulares a la prensa económica pero no hay ni un solo director de banco que esta noche no vaya a dormir porque no sabe dónde depositar su cash para obtener una rentabilidad.

El BCE es responsable de las malas prácticas bancarias, pero lo son en mayor medida –de momento que aún tienen cierto poder- las autoridades nacionales, porque… ¿Dónde han estado el Banco de España y la CNMV mientras el sector metía más piedras en la bodega del barco provocando el hundimiento? Acción u omisión, pero hay que saber quiénes son los responsables. Es nuestro dinero.

En determinadas ocasiones hay particulares y empresas de todos los tamaños que necesitan algún tipo de financiación a causa de que las entidades bancarias no les conceden crédito para funcionar. Esto generalmente se ocasione cuando se suelen tener impagos o malas puntuaciones de crédito en los ficheros de morosos como ASNEF o EXPERIAN, pero también por deudas más problemáticas con la seguridad Social o con la Agencia Tributaria.

En London Capital, se brindan soluciones de prestamos de capital privado para paliar dichas situaciones y volver más accesible al crédito las necesidades de capital a particulares y empresas.

Fuentes de interés:

https://www.infoempresa.com/es-es/es/directivo/garvia-soler-miguel

https://www.facebook.com/miguel.garviasoler

https://dinerorapido.org/

http://www.londoncapital.es/london-capital/

https://prestamospersonales.pro/miguel-garvia-soler/

https://cargos.axesor.es/cargo/miguel-garvia-soler

https://guiaempresas.universia.es/FINANCE-LONDON-CAPITAL.html

http://www.expansion.com/ejecutivo-administrador/garvia-soler-miguel_3141736_M89.html

https://www.crunchbase.com/person/miguel-garv%C3%ADa-soler

https://www.empresia.es/persona/garvia-soler-miguel/