Wonga, cuidado con los intereses usureros

Al calor de los problemas surgen las estafas. Cuando la situación económica es desesperante, se dan las circunstancias idóneas para que surjan los usureros, aquellos que se aprovechan de la necesidad de sus semejantes para cobrar un interés abusivo por los préstamos. Generalmente son empresas particulares que organizan su negocio en base al cobro de altísimos intereses por el préstamo de pequeñas cantidades de dinero.

Los créditos rápidos al instante, vía teléfono o internet invitan al consumidor a disponer de una cantidad de dinero fácilmente y sin exigencias. Aparentemente son una ayuda para llegar a fin de mes, para hacer una compra inesperada o hacer frente a un imprevisto y están surgiendo en España como los champiñones cuando hay humedad. Pero cuidado con la letra pequeña.

Wonga es una de estas compañías que practican la usura. A través de su página web abren la puerta al préstamo de hasta 300 euros al usuario, una cantidad que no parece excesiva para poder pagarla después. Ellos mismos hablan de la necesidad de plantearse la responsabilidad que supone pedir un préstamo aunque sea de un montante pequeño, como si fueran los más indicados para dar consejos sobre ética en el ámbito financiero. Imponen sus intereses en función del dinero que prestan y a cuanto tiempo, máximo 300 euros y en un plazo para devolverlo, como mucho, de 30 días.

Para el ejemplo de esos 300 euros a devolver en un mes, el interés que se aplica asciende a 125 euros lo que significa ¡un 40%! Esa es la cantidad que cobran por el préstamo, lo que es un claro ejemplo de usura. No existe en España un porcentaje de interés claro a partir del cual se pueda decir que es usura o no, la Ley que regula este problema es de 1908 y es conocida como la Ley Azcárate. De hecho, dadas las circunstancias de escasez de crédito oficial y la necesidad de particulares y empresas, el Banco de España debería perseguir estas prácticas de usura con más firmeza puesto que hacer negocio aprovechándose así de la necesidad ajena no es, en ningún caso, ético.

El cálculo de la usura se realiza, según estableció el Tribunal Supremo, en base al interés legal del dinero que se fija en los Presupuestos Generales del Estado. A partir de que ese interés se incremente dos veces y media, sería usura. Así las cosas, el interés para este 2013 se fijó en el 4% por lo que un interés superior al 10% en un préstamo sería usura. Lo peor es que el consumidor ha de luchar por sus derechos porque la usura se ha incrementado increíblemente en época de crisis. Falta una mayor proactividad por parte de la autoridad monetaria a la hora de vigilar y controlar la aplicación de tipos de interés abusivos, y falta también educación financiera por parte de los usuarios. Es completamente abusivo pagar un interés del 40% como el que aplica Wonga puesto que, aunque se trata de cantidades pequeñas, no deja de ser usura lo que están practicando. Antes de lanzarse a solicitar este tipo de préstamos supuestamente fáciles y rápidos (y tan rápidos, así no dan tiempo al usuario a pensar en las consecuencias que tendrá la petición) es conveniente analizar cuánto habrá de devolver en concepto de interés. Y si realmente podrá devolverlo. ¿Un mes de plazo (es el máximo que permite Wonga) va a solucionar el problema o lo va a incrementar porque será imposible efectuar el pago? La comisión a añadir será de 20 euros automáticamente y 1,39% de interés diario de penalización. Suma y sigue.