¿Nuevo escándalo financiero a la vista?

Desde la pasada crisis económica se han destapado una serie de ollas podridas en el ámbito financiero mundial. No obstante, el último escándalo está haciendo temblar no a uno, sino a gran parte de los grandes bancos del mundo: se trata de la manipulación del cambio de moneda.

Los entes investigadores le siguen la pista al grupo de agentes más grandes del mercado de divisas, que son Deutsche Bank, Barclays, Citigroup y UBS, y que cuentan con más de la mitad de la cuota de mercado. Precisamente, a estas entidades financieras se les acusa de haber cerrado acuerdos para manipular el cambio de las divisas, considerado el comercio más grande del mercado financiero dado que sus transacciones mueven diariamente más de cuatro billones de euros en todo el planeta.

En el foco de los investigadores se encuentran los organismos de cotización de monedas de Londres, donde se establecen diariamente los cambios de las monedas según las operaciones desarrolladas mediante el sistema de cambio, en el intervalo de 30 segundos antes y 30 segundos después de las 16 h.

Es este el rango que presenta el mayor movimiento de transacciones y le permite a los agentes identificar las cotizaciones a la baja o a la alta, de acuerdo al volumen de órdenes de venta. Precisamente, al parecer los agentes utilizaban estos datos para lograr rendimientos adicionales para sus entidades financieras, y los difundían entre sí mediante salas de chat para llegar a acuerdos.

Este nuevo escándalo llega cuando aun está latente el de la manipulación de los tipos de interés; durante la primera semana de diciembre de 2013 la Comisión Europea impuso penalizaciones de 1.700 millones de euros a distintos bancos en razón a que sus empleados igualmente habrían pactado alianzas para manipular los tipos de interés. Todo esto deja ver que dentro del mercado de las divisas y los tipos de interés hay una insuficiente regulación que, además de favorecer a unos pocos y afectar a muchos, debilita la confianza en las instituciones.