La cobertura de pérdida de equipaje en los seguros de viajes

La pérdida de equipajes puede ser motivo más que suficiente para arruinar cualquier viaje. Y se trata de una contingencia más frecuente de lo que pensamos.

Es en esos momentos cuando valoramos en su justa medida el haber contratado un seguro de asistencia en viaje. Es cierto que cuando preparamos nuestro viaje no solemos pensar en negativo. No se trata de eso sino de viajar con la mayor tranquilidad y seguridad posibles ante eventuales contingencias. En este sentido las cláusulas relacionadas con los equipajes suelen formar parte de las coberturas básicas de los seguros de viajes. Las coberturas más frecuentes relacionadas con los equipajes son las de pérdida o robo, retrasos y daños.

Pero no basta sólo con saber que nuestro seguro de asistencia en viaje cubre los percances que puedan sufrir nuestros equipajes. Es recomendable conocer el alcance de dicha cobertura, sobre todo cuando viajamos con nuestra familia. En el mercado existen seguros en los que las coberturas relacionadas con los equipajes protegen sólo al titular del seguro. En este caso deberíamos ampliarlas para que los equipajes de familiares o acompañantes estén también protegidos.

El importe de la cobertura es otro punto a tener en cuenta. Deberíamos hacer un cálculo previo del valor de nuestros equipajes para así ajustarlos a los importes que nos ofrece el seguro. Es habitual que estos seguros por pérdida, robo o destrucción establezcan unos importes máximos a cubrir por equipaje y por artículo. Lo mismo ocurre, aunque con importes menores, cuando nos referimos a los seguros que hacen referencia a los retrasos o demoras que puedan sufrir los equipajes.

Por tanto, a la hora de elegir un seguro de viaje que cubra nuestros equipajes hay que tener muy claro cuántos de ellos están cubiertos, qué importes máximos nos cubrirá el seguro si ocurre un siniestro, en qué momento nos abonará el desembolso realizado y la cobertura en función del lugar donde se produzca la contingencia (aeropuertos, estaciones, puertos, hoteles, etc.)

En cualquier caso es recomendable adaptar el seguro de asistencia de viajes que contratemos a nuestras necesidades específicas (destino, duración del viaje, acompañantes) y no al revés.