Impuesto de sociedades: ley sobre el impuesto de sociedades en España

España ocupa el quinto lugar en Europa en relación al tipo del impuesto de sociedades que han de pagar sus empresas. Este impuesto se aplica a los beneficios que obtienen las sociedades y otras entidades jurídicas. Dependiendo de la comunidad autónoma, puede variar algo el porcentaje, que en general es del 30% (del 28% en el País Vasco y Navarra).

Ese quinto puesto nos lleva a preguntarnos qué lugar ocupamos en cuanto a los sueldos medios nacionales para poder hacer una comparativa real. Según los datos que recoge el estudio Monitor Adecco de Oportunidades y Satisfacción en el Empleo de mayo de este año, ocupamos el lugar número 15. Y eso teniendo en cuenta que se hace una media de los sueldos, con lo que se pierden por el camino las grandes diferencias salariales que hay entre unos trabajos y otros.

Volviendo a los impuestos, el de sociedades es, según Eurostat, del 23% de media en Europa frente a nuestro 30%, aunque tal y como explican los expertos, se puede reducir hasta el 12% o menos (hay quien apunta al 3%) si se conoce bien la ley y se aplican las bonificaciones y deducciones que esta admite. El Gobierno ya ha anunciado que va a llevar a cabo una remodelación de este impuesto para equipararlo al resto de vecinos europeos, pero de momento la reforma está en el aire. Es una de las reclamaciones que hacen pequeñas y medianas empresas, que ven cómo pagan más que las grandes compañías. Porque quien hizo la ley parece que también hizo la trampa.

Así lo denuncia el colectivo de técnicos del Ministerio de Hacienda Gestha: en su opinión, existen “excesivas facilidades” para las grandes empresas. Apuntan que, por ejemplo, en 2011 las grandes compañías pagaron 3.012 millones de euros por las ganancias declaradas, tres veces menos que los 9.653 millones que pagaron las medianas empresas. Frente a la tributación media de las pymes, que fue del 16,7%, las grandes compañías tributaron, siempre según Gestha, solo un 3,5%. Esta brecha entre el tipo nominal y el tipo real se explica por la propia ley, como señalan desde el Consejo General de Economistas y Asesores Fiscales: “Se debe a los ajustes que se realizan al resultado contable para llegar a la base imponible, por un lado, y a las deducciones y bonificaciones en cuota, por otro”.

Por cierto, la propia ley recoge la exención de este impuesto para diferentes organismos públicos y la exención parcial para partidos políticos o sindicatos, entre otros, porque NO tienen, según parece, ánimo de lucro.

Las leyes que rigen el impuesto de sociedades, por si alguien quiere perderse en el entramado jurídico, son el Real Decreto Legislativo 4/2004, de 5 de marzo, por el que se aprueba el Texto Refundido de la Ley del Impuesto sobre Sociedades, y el Real Decreto 1777/2004, de 30 de julio, por el que se aprueba el Reglamento del Impuesto sobre Sociedades.