Estado actual de la energía solar en España

La Unión Española Fotovoltaica (Unef) publicó, en septiembre, un interesante informe sobre el impacto económico y medioambiental de la energía solar en España. Aprovechando el inminente perjuicio que prepara el ejecutivo de Mariano Rajoy para los consumidores de esta energía mediante el Proyecto de Ley del Sector Eléctrico, resulta vital que el ciudadano pueda conocer cuál es la actual situación de un sector en imparable crecimiento en todo el mundo.

A pesar de la coyuntura económica y el recorte de primas acometido previamente por el gobierno a los productores de energía de autoabastecimiento, España es el tercer país de la Unión Europea con mayor capacidad fotovoltaica instalada (4,2 GW), teniendo por delante sólo a Alemania e Italia.

Esta situación se debe al fuerte crecimiento que experimentó nuestro país en el año 2008 gracias, principalmente, a la concesión de primas y subvenciones a los que decidieran instalar paneles solares. Las instalaciones de energía solar conectadas antes del año 2009 representan el 74% del parque fotovoltaico, lo que significa que, desde entonces, se ha instalado un cuarto del parque total. Y la cosa va en aumento.

Con todo, y a pesar de que en países como Estados Unidos u Holanda esta tecnología está más que asentada, durante 2012, la energía solar representó solo el 2,9% de la demanda de electricidad en España. En Italia, donde el dato es del 7,3% del total de energía consumida durante la primera mitad de 2013, se alcanza una potencia inferior a España (3,5 GW), mientras que Alemania cuenta con una capacidad 7,6 GW. 

En el informe de la Unef, titulado “Hacia nuevos modelos de desarrollo para la energía solar fotovoltaica”, se concreta que el parque fotovoltaico español, con más de 4.500 MW instalados y más de 60.000 instalaciones, constituye sólo un 4% de la potencia total instalada. En España, hay 97,8 Wp fotovoltaicos por cada ciudadano, lo que nos sitúa en el octavo puesto de la UE, detrás de Alemania, Italia, Bélgica, la República Checa, Grecia, Bulgaria y Eslovenia.

Una particularidad especial de la energía solar es, precisamente, que debe ser consumida en el acto, dado el alto coste y la complejidad de su almacenamiento. De hecho, laboratorios como el Instituto de Tecnología de Massachusetts (el famoso y popular MIT) presentan continuamente innovaciones para solventar el problema del almacenamiento de la energía producida por los paneles solares. Sin embargo, a día de hoy aún no existe una alternativa asequible para solventar la problemática de tener que consumir en el momento.

La energía eléctrica fotovoltaica obtuvo una retribución de 3.009 millones de euros durante el año 2012, de los que 2.615 corresponden a la prima. La tasa anual de crecimiento mundial es del 60%, aunque el año pasado esto se tradujo en una cobertura residual del 0,5% del total de energía producida, según la Agencia Internacional de la Energía. En cuanto a la salud del medio ambiente, la producción de 8.156 GWh en 2012 en España se traduce en un ahorro de 1.973.752 toneladas de CO2, o, dicho en otros términos, a la emisión de CO2 que producen 67.000 coches funcionando durante un año en España.