El lado negativo de abusar de los medicamentos

Con tantos medicamentos en el mercado no es complicado que haya muchas personas que abusen de ellos. Su compra en la farmacia no tiene ningún tipo de dificultad, aunque hay algunos medicamentos que se deben comprar con receta. Estos son los menos porque los más utilizados pueden ser adquiridos con facilidad. Uno se acerca a la farmacia y puede comprar vitaminas, antidepresivos, protectores de estómago y cualquier tipo de medicamentos que eviten el dolor. Los médicos consideran que el abuso constante de estas medicinas puede provocar daños irreversibles.

Por ejemplo, el constante uso del omeprazol puede traducirse en futuros problemas como la demencia, daños neurológicos o anemia. Su componente básico es la vitamina B12 y su abuso es muy negativo para el sistema nervioso. Seguramente todos hemos tomado este fármaco en alguna ocasión. Cuando sabemos que vamos a comer mucho o estamos tomando otras medicinas necesitamos proteger nuestro estómago, pero no hay que hacerlo durante un tiempo muy prolongado.

En caso de que sea el propio médico el que receta este fármaco, el paciente no deberá preocuparse por su uso. Cuando se hace una prescripción de este tipo es porque el médico sabe lo que hace. Hay casos en los que es necesario proteger el estómago frente a otros fármacos y prescindir de éste puede ser todavía más negativo. El problema viene cuando uno se automedica, una actividad muy extendida entre los españoles. Parece que nosotros lo sabemos todo aunque no hayamos estudiado medicina y a veces nos equivocamos al recetarnos a nosotros mismos algunos medicamentos.

Está demostrado científicamente que más del 50 por ciento de los medicamentos que se adquieren en las farmacias se toman de manera inadecuada. O no se usan durante el periodo establecido en el prospecto o se toman más de la cuenta. El problema es que el uso excesivo, insuficiente o indebido puede tener efectos nocivos para el paciente. Y esto además se traduce en un grave desperdicio de recursos. Hay muchos países que no aplican políticas para fomentar el uso responsable de los medicamentos y esto se traduce en enfermedades y dolencias.

Es fundamental que la sociedad conozca los peligros del mal uso de los medicamentos y fármacos más comercializados. Para ello se han facilitado muchos puntos de atención al paciente, en centros de salud y hospitales, donde los consumidores podrán realizar las consultas que consideren oportunas. Desde las consultas médicas se deben suministrar las cantidades necesarias para fomentar su uso racional. Aunque lo cierto es que cada consumidor tendrá la libertad de acudir a la farmacia a comprar los medicamentos que desee. Es imprescindible educar a la sociedad sobre el correcto uso de los fármacos para evitar así posibles daños en el sistema inmunológico de cada persona.