¿Hasta cuándo seguirá cayendo el precio de la vivienda en España?

El precio medio de la vivienda sigue cayendo mes a mes y acumula ya un ajuste de casi el 40% desde los máximos alcanzados en diciembre de 2007. El caso de la vivienda usada resulta particularmente aberrante. La vivienda usada en Madrid, por ejemplo, ya cuesta un 60% menos que lo que costaba en el momento cumbre del boom inmobiliario, según el más reciente informe semestral sobre el mercado de la vivienda elaborado por el Grupo Tecnocasa y la Universidad Pompeu Fabra, de Barcelona.

La evolución del precio de la vivienda de segunda mano, por lo tanto, continúa a la baja desde que estalló la burbuja. El precio máximo se alcanzó entre finales de 2006 y principios de 2007, cuando el metro cuadrado llegó a costar 3.500 euros. Desde entonces y hasta el último dato del primer semestre de 2013 (1.400 euros el metro cuadrado), el precio se ha reducido un 60%. Si lo comparamos con los datos de hace un año, la caída ha sido de algo más del 13%, un fuerte descenso que, sin embargo, representa la menor tasa de decrecimiento en dos años. Pero, ¿hasta cuándo seguirá bajando el precio de la vivienda?

Entre los expertos más escépticos los hay que consideran que la vivienda seguirá cayendo al menos hasta 2018, debido a un desequilibrio entre la oferta y la demanda, y a una caída generalizada de los precios. Otros expertos, por su parte, consideran que el mercado inmobiliario volverá a activarse cuando las familias consigan pagar sus casas con el salario íntegro de cinco años. Según datos del Banco de España, hoy en día una familia española necesita seis veces su salario íntegro para poder pagar una casa. Aunque esta cifra se encuentra muy por debajo de los máximos alcanzados (7,7 veces), todavía necesitaría caer un 18% más para situarse en los cinco años, la media histórica.

Según un estudio realizado por la firma londinense Capital Economics, la caída de los precios de la vivienda dependerá de la evolución de los salarios en España. Considera que si estos siguen disminuyendo en torno a un 5% durante los próximos años, algo que consideran factible, sería necesaria una caída de la vivienda de en torno al 25% De esta forma, se llegaría a un equilibrio entre los sueldos de la familias y el precio de la vivienda.

Algo menos factible sería que los salarios aumentasen en torno a un 10% en los años siguientes, por lo que, según los expertos, los precios de la vivienda solamente necesitarían caer un 10%. Pero ni siquiera el Fondo Monetario Internacional (FMI) es optimista con respecto a la evolución del mercado inmobiliario, ya que ha cuestionado recientemente las optimistas predicciones realizadas por el Sareb acerca de la evolución de los precios de las viviendas. Según la Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria, durante 2013 y 2014 continuará la caída modesta de los precios; en 2015 y 2016 estos se estabilizarán y será a partir de 2016 cuando se producirá un aumento gradual. Previsiones, como dice, el FMI, demasiado optimistas.