Cuando un desconocido llama a tu puerta… Omegle

El morbo de lo desconocido sigue siendo el principal reclamo de páginas web como Omegle, un chat gratuito en el que el anonimato se lleva al extremo. En los chat tradicionales, el usuario debía ponerse un sobrenombre o Nick para entrar en un grupo del que después podía salir o no para hablar con otro usuario.

Omegle va un paso más allá, se salta la fase del cortejo virtual para dar paso a la charla en privado entre dos personas que ni tan siquiera conocen su nombre. “Desconocido” es como se llama la otra parte con la que se entabla conversación y en la que en un alto porcentaje, se encontrará a un hombre. Omegle es más de lo de siempre pero en versión moderna, mayoritariamente hombres que buscan una conversación subida de tono bien con una mujer, bien con un hombre. Además la página web permite acceder directamente a la conversación a través de la web-cam, con lo que se deja poco paso a la imaginación.

Omegle advierte en sus propias condiciones de acceso de que no llevan a cabo ningún control en los contenidos de los participantes. Por una parte lleva al extremo la filosofía de internet de decir lo que cada uno quiera, pero por otra parte abre la puerta a más de un problema sobre todo si se trata de menores. La conexión de la cámara para entablar una conversación con un desconocido tendrá, en un alto porcentaje, alto contenido sexual en las imágenes, una situación que un adulto maneja con destreza tanto si está buscando ese tipo de contenidos como si no. El problema de los menores es que en más de una ocasión se han visto involucrados en este tipo de conversaciones más subidas de tono, y han terminado por acceder a los deseos de la otra parte. Las consecuencias pueden ser tremendas, es como si ponemos en la calle en un banco toda la colección de joyas que tenemos de la familia y luego nos lamentamos porque nos la han robado. Entrar en este juego es correr el riesgo de ver el vídeo privado difundido por toda la red.

Por eso, gestionar redes sociales es una de las cosas más importantes que se deben aprender para garantizar la seguridad en internet. Al gestionar redes sociales con éxito podemos estar totalmente seguros de que lo que nuestros perfiles en diferentes redes sociales muestran. Al final, internet es un espejo de la sociedad, y nuestra carta de presentación a nivel personal.

El principal problema de este tipo de webs es el control de las edades de quienes entran a conocer gente. Si uno es mayor de edad y se lleva una sorpresa desagradable en la cam o agradable, en función de lo que busque, no tiene mayor problema. Pero ¿y si es un menor quien está jugando con fuego? No nos engañemos, desde que iniciara su camino, Omegle no ha sido el escenario de conversaciones literarias, generalmente el componente que hace entrar en esta web a los internautas es el sexual. La aplicación de Omegle para teléfonos con sistema Android es gratuita y parece que está causando furor entre los más jóvenes.

El sexo ha de ser un tema natural también para ellos, ahora bien, en una sociedad en la que se sigue considerando como algo sucio o tabú, seguirá llamando la atención y canalizándose a través de aplicaciones como Omegle, que lejos de normalizar y dar un carácter de naturalidad al instinto humano, lo envuelve en un halo de prohibido y con ello consigue tener un efecto llamada aún mayor. Puede ser que haya algún desconocido con ganas de hablar de física cuántica, pero es un porcentaje muy bajo. Como buscar una aguja en un pajar.