¿Cuál es el porcentaje de españoles que quiere emprender su propio negocio?

Un comportamiento que va creciendo en España y que cada vez es más habitual entre los ciudadanos españoles, es emprender un negocio desde cero acarreando con todas las consecuencias que pueda ocasionar el inicio de una carrera profesional. La situación económica por la que atravesamos es el principal factor que ha provocado esto. Así las cosas, nos encontramos ante diversos cambios en la población que han ocasionado nuevos métodos de búsqueda para cambiar la orientación laboral que existe en España. Ha emergido en los últimos años la figura del emprendedor o autónomo. Pues bien, la firma estadounidense Amway, junto con la colaboración de la Universidad técnica de Múnich, elaboró un informe al respecto muy interesante. Se examinó la actitud y el progreso de la personalidad que está manifestándose en la actualidad.

La investigación se produjo en un total de 24 territorios. Se analizaron zonas que se incluyeron, por primera vez, en el estudio: Estados Unidos, Australia, Colombia, México y Japón participaron en la confección del artículo. Después de encuestar a mil personas en España, el resultado final del objeto a meditar concluyó positivamente. La directora de la compañía Amway en España y en Portugal, Monica Milone, reconoció que hay una tendencia y una actitud buena. Aunque, los últimos datos publicados muestran una reducción en el porcentaje en los años más recientes. En 2011, el índice si situó al 69 por ciento y en 2012 disminuyó dos puntos; (67 por ciento). A punto de finalizar 2013, la tasa menguó hasta fijarse al 60 por ciento.

Una parte del total de los encuestados afirma que está capacitado para comenzar un nuevo negocio. Este dato representa un 23,5 por ciento. De los cuales, los jóvenes menores de 30 años reflejan la proporción más alta de todos los sectores que compone la sociedad en el momento de empezar un proyecto; un 71,2 por ciento. Además, no hay una diferencia sustancial entre ambos géneros (mujeres y hombres).

Los individuos que deseen abrir su propia empresa lo concebirían por tres motivos, según los datos divulgados y arrojados por el informe. La primera razón mayoritaria (46,1 por ciento) es la de poder trabajar para sí mismo y de forma independiente, sin tener en cuenta las decisiones de terceras personas. El segundo motivo (31,2 por ciento) es poseer el sentimiento de autorrealización y gratificación personal y la tercera explicación es abandonar la inactividad productiva y volver a integrarse en el mercado laboral (25,1 por ciento). De estas tres decisiones, el sector juvenil prefiere la primera (53,5 por ciento) sintiéndose más cómodo con su propia idea.

El porcentaje podría aumentar si no fuese por los miedos y obstáculos que están presentes en España. El 51,5 por ciento de los entrevistados no se arriesgarían a iniciar un proyecto propio debido a la presencia de la crisis económica. Un 41,5 por ciento desestima promover el nacimiento de un plan inédito con motivo de las cargas financieras que deben de soportar y un 18,5 por ciento teme perder su empleo. En el análisis global, la justificación predominante es el abuso de los tributos bancarios y burocráticos.