Cómo entender la Bolsa de Valores con las empresas respecto a los deportistas: valor bursátil de los deportistas españoles

La economía es un concepto abstracto y complejo. Hay un grupo reducido de profesionales que afirma que es una ciencia, pero existe otro colectivo pequeño de técnicos que garantiza todo lo contrario. Se puede discutir durante un tiempo si realmente se integra o no dentro de este área. Pero, muy posiblemente, los partidarios de ambos equipos confirmen que en el interior de este amplio campo hay un número elevado de términos difícilmente de explicar. Unos más que otros.

Comprender lo que es el mercado bursátil no es sencillo para un ciudadano que no posea un conocimiento medio sobre esta sección. E, incluso así, en muchas ocasiones, los propios expertos que se dedican exclusivamente a la economía y no a analizar los resultados de los precios de las cotizaciones de las empresas, no conocen el funcionamiento del negocio.

En un día cualquiera, muchas personas habrán escuchado o leído que la Bolsa de Valores de España, el IBEX-35 (Madrid), ha subido o ha bajado un tanto por ciento. O en el instante de examinar la cotización de una empresa, se observa el precio de la acción en el momento. Existen dos comportamientos opuestos: un incremento o una disminución del mismo. Pero, ¿que quiere decir esto?

Las entidades que componen el mercado bursátil son multinacionales privadas que tienen un poder adquisitivo alto. Obtienen grandes cantidades de beneficios y de ingresos a final de cada año. En España solo reside un centro financiero específico de este carácter. Como se ha mencionado anteriormente, se ubica en la capital. Los comportamientos de las firmas nacionales que constituyen este negocio varían constantemente los valores. Hay intervalos de subidas y bajadas en cuestión de segundos. Los motivos son externos pero afectan, directamente, a las compañías.

Imagínense que las organizaciones que participan en este sector no son factorías, sino deportistas españoles: Rafa Nadal, Pau Gasol, Fernando Alonso o Marc Márquez, entre otros. Ellos, como las corporaciones, tienen un valor real donde los inversores decidirán, con sus asesores, si confiar una parte de su capital a uno de estos. Al igual que en la vida real, la decisión le puede salir mal o le puede salir bien. Nunca se sabe porque la Bolsa es un mercado aleatorio y muy volátil.

El prestigio y el reconocimiento de un grupo privilegiado de marcas que conforma este departamento (la Bolsa) tuvo que introducirse en el sector correspondiente a su visión de negocio y ser el mejor. Esto le aportó un valor, no solo económico, sino intangible (el nombre, el logo, la calidad del producto, entre otros).

Los deportistas mencionados, también, arrojan un atractivo importante y de confianza. Rafa Nadal aporta trabajo y constancia, al igual, que Gasol, Alonso, Márquez, Lorenzo, Ramos, Casillas o Xavi. Las partidas valiosas que ellos ofrecen son sus salarios, sus ingresos por publicidad, la empatía que otorgan a los ciudadanos, la madurez y los premios conseguidos o la imagen que presentan al exterior. En teoría, ninguno ofrece algún problema al respecto (siempre los puede haber). La consecuencia que tendría en la Bolsa sería un aumento en el precio de la acción. Pero, en un momento dado, ese incremento puede disminuir por una lesión, el empeoramiento de la personalidad de uno de ellos o la reducción en la nómina. Existen miles de factores.