El aceite de oliva, ¿filtrado o sin filtrar?

Cada vez es más curiosidad por todo lo que rodea al mundo del aceite de oliva, y es que este oro líquido, cómo es comúnmente denominado, tiene una multitud de beneficios para nuestra salud, lo que hace que haya cada vez más personas a nivel mundial que introduzcan este producto en su dieta diaria.

Años atrás, cuando no se disponía de Internet, no había tanta información sobre el aceite de oliva, más especialmente en los países que no eran productores, lo que generaba desconfianza por parte de los consumidores por la existencia de posibles mezclas. Gracias a la liberalización de la información en Internet, hay multitud de datos en todos idiomas, pero a pesar de esto siguen surgiendo dudas en torno al aceite de oliva.

Una de las principales dudas, es si es mejor el aceite de oliva filtrado o sin filtrar. De hecho, es un gran debate en diferentes comunidades de Internet especializados en la alimentación y la salud.

Cuando un consumidor recibe un aceite que no está claro y transparente, automáticamente tiene la creencia de que algo ocurre y lo primero que piensa es que ese aceite está alterado. Suele ser muy común en personas principiantes a la hora de consumir este producto y que no están familiarizadas con el mismo. Por eso, hay que aclarar que en la mayoría de las ocasiones simplemente se trata de que es un aceite sin filtrar.

Podemos saber que un aceite no está filtrado por características tales cómo tener una mayor densidad y un aspecto ligeramente turbio. La calidad del aceite de oliva virgen extra no tiene nada que ver con que esté filtrado o sin filtrar.