Posicionamiento web en Madrid

Black hat SEO, ¿una opción de marketing más?

La obsesión por ocupar los primeros puestos de la lista en los buscadores, ha provocado que aparezcan estrategias no muy éticas para ahorrar tiempo y sacar provecho del tráfico web. El Black hat SEO puede ayudar en el corto plazo, pero Google está al acecho para detectarlo y sancionar a los “infractores”. Los guardianes del buen uso del marketing en buscadores son las actualizaciones Google Panda y Google Penguin. Antes de nada, decir que lo recomendable es acudir a una prestigiosa empresa de posicionamiento web Madrid donde puedan realizar un servicio White Hat y duradero.

La empresa no solo lo hace en beneficio propio sino para poner obstáculos a la competencia. Como siempre ocurre con el mundo de las nuevas tecnologías e internet, antes de que uno pueda darse cuenta, el producto que se ha comprado, se queda obsoleto. Esto pasa también con las técnicas de posicionamiento web. Es posible que un día funcione un truco pero que al siguiente, el buscador haya cazado la intención y se acabe el chollo.

Las dos formas de subir en la clasificación de Google son generar contenido de calidad y captar todo el tráfico web posible. Estas son algunas de las formas de conseguirlo.

Ocultar texto fue una de las primeras opciones para jugar al Black Seo. Google posiciona basándose en el contenido de las páginas, pero se sabe que llenar una web de letras no es nada atractivo para el tipo de diseño que es tendencia y que perjudicaría. La solución pasaba por insertar texto del mismo color que el fondo para que fuera invisible a los ojos de los usuarios. Este modo de actuar no tiene mucho sentido en la actualidad, de hecho, puede acarrear una sanción para la imagen online de su empresa.

El uso de palabras clave ha sido tendencia constantemente por ser una alternativa sencilla, pero ya no tiene la efectividad de antes. No vale con emplear siempre el mismo concepto, la semántica está más presente y el robot de Google busca sinónimos y otras variaciones.

El “linkbuilding” o relacionar a través de enlaces un grupo de páginas web se convirtió durante una larga temporada en una práctica esencial del posicionamiento. Como del uso se hizo un abuso, el buscador lo penaliza si se pretende realizar intercambios o mercadear con ellos.

Copiar del vecino no es lo más ético ni tampoco lo más efectivo para subir en la clasificación de Google. Es una de las acciones más penalizadas y no sólo cuando se plagia de otro, sino también, dentro del propio espacio online.

No es extraño encontrarse con comentarios que incluyen enlaces a webs en conversaciones sobre cualquier tema en redes sociales y blogs para conseguir tráfico. Esta es una de las que más se usan y están a la alcance de cualquier internauta con un poco de habilidad. Existen más alternativas que sí que requieren tener un nivel formativo alto para llevarlas a cabo.

Tomar atajos cuando se realiza el posicionamiento no es lo más recomendable. Aunque haya que echarle más tiempo y suponga más trabajo, cumplir con las condiciones que pone Google, garantizará (al menos) que la página web no será desplazada a puestos que la hagan invisible en la vorágine de la red.